{"id":955,"date":"2021-12-23T11:54:12","date_gmt":"2021-12-23T09:54:12","guid":{"rendered":"https:\/\/antithesi.gr\/?page_id=955"},"modified":"2021-12-23T12:08:37","modified_gmt":"2021-12-23T10:08:37","slug":"la-negacion-de-la-realidad-y-la-realidad-de-la-negacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/antithesi.gr\/?page_id=955","title":{"rendered":"La negaci\u00f3n de la realidad y la realidad de la negaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA NEGACI\u00d3N DE LA REALIDAD Y LA REALIDAD DE LA NEGACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <a href=\"https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/LA-NEGACION-DE-LA-REALIDAD-Y-LA-REALIDAD-DE-LA-NEGACION-Antithesi-Cognord.pdf\">Texto completo en formato pdf<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Antithesi\/cognord<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este texto fue escrito y publicado en griego en septiembre de 2021 con la intenci\u00f3n de intervenir pol\u00e9micamente en el debate sobre las interrogantes que han surgido en torno al virus Sars-CoV-2, las medidas para enfrentar la pandemia y el autoritarismo del gobierno griego. Lo que nos impuls\u00f3 a escribir este texto fue una mezcla entre perplejidad y tristeza ante el hecho de que much@s compa\u00f1er@s y amig@s dentro del entorno radical adoptaron una postura negacionista ante la pandemia, mientras que otr@s paulatinamente se adentraron en el conspiracionismo y en absurdidades espeluznantes. Lo que intentamos hacer, por lo tanto, no fue simplemente criticar y refutar estas irracionalidades, sino intentar comprender los diferentes razonamientos que subyacen bajo tales tendencias regresivas. As\u00ed, por un lado el texto intenta aclarar qu\u00e9 nos dice la pandemia y su gesti\u00f3n sobre el capitalismo y el Estado contempor\u00e1neos, mientras que, por otro lado, se adentra en mares m\u00e1s turbios: \u00bfQu\u00e9 nos dice la pandemia sobre los sujetos contempor\u00e1neos y las condiciones materiales para el pensamiento y la lucha colectivos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debido a que el texto originalmente se dirig\u00eda a un p\u00fablico griego, para la traducci\u00f3n eliminamos algunos pasajes relacionados directamente a cuestiones s\u00f3lo relevantes en Grecia. No obstante, muchos de los puntos planteados aqu\u00ed tambi\u00e9n son v\u00e1lidos en otros pa\u00edses, pensemos por ejemplo en las tendencias negacionistas en entornos radicales en Francia \u2013y quiz\u00e1s tambi\u00e9n en Italia\u2013 con muchas similitudes con las tendencias presentes en Grecia. Precisamente fueron estas similitudes las que nos convencieron de la importancia de traducir este texto. Agradecemos a l@s compa\u00f1er@s de Francia, Espa\u00f1a, Alemania, Suiza e Italia que expresaron su inter\u00e9s por el an\u00e1lisis aqu\u00ed planteado. Las similitudes entre diferentes pa\u00edses significan, entre otras cosas, que aproximarse a la situaci\u00f3n actual desde un punto de vista centrado en el desarrollo hist\u00f3rico espec\u00edfico de Grecia (como las consecuencias de una austeridad prolongada y la derrota de los movimientos sociales que surgieron contra ella) puede ser problem\u00e1tico. Especialmente si esto conlleva darle prioridad a la situaci\u00f3n griega, puesto que hay varias razones que nos permiten ampliar nuestro an\u00e1lisis m\u00e1s all\u00e1 de los confines hel\u00e9nicos: ante todo la simultaneidad global de la irrupci\u00f3n de un virus contagioso, las diferentes consecuencias relacionadas a esto (tanto en \u00e1mbito existencial como material), el miedo y la incertidumbre que esto gener\u00f3, as\u00ed como las diferentes medidas adoptadas por el Estado y el capital para reaccionar frente a todos estos acontecimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que traducir consiste esencialmente en interpretar (y a veces reescribir), la estructura del texto ha sido ligeramente modificada para mejorar el flujo de lectura. Y aunque el texto fue publicado hace casi dos meses, hemos optado por no actualizar ni a\u00f1adir demasiadas informaciones, aparte de algunos comentarios que se\u00f1alan c\u00f3mo desgraciadamente se han ido materializando algunas de las aterradoras predicciones que hab\u00edamos hecho. Tambi\u00e9n hemos a\u00f1adido algunas frases o p\u00e1rrafos aclaratorios para que el texto sea m\u00e1s accesible para un p\u00fablico no griego.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-957 aligncenter\" src=\"https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/photo_2021-12-21_00-56-48-1024x647.jpg\" alt=\"\" width=\"693\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/photo_2021-12-21_00-56-48-1024x647.jpg 1024w, https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/photo_2021-12-21_00-56-48-300x190.jpg 300w, https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/photo_2021-12-21_00-56-48-768x485.jpg 768w, https:\/\/antithesi.gr\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/photo_2021-12-21_00-56-48.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cA\u00fan no me hab\u00eda confesado a m\u00ed mismo la complicidad en cuyo c\u00edrculo m\u00e1gico cae quien, a la vista de los hechos indecibles que colectivamente acontecen, se para a hablar de lo individual\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Adorno, <em>Minima Moralia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La irrupci\u00f3n del virus SARS-CoV-2 no solo paraliz\u00f3 la econom\u00eda mundial durante varios meses, provocando p\u00e1nico en l@s gestor@s de este mundo. Tampoco se limit\u00f3 a un conjunto de contramedidas estatales contradictorias que algunas veces fueron implementadas y otras ignoradas con id\u00e9ntica vehemencia. Al igual que cualquier crisis de gran magnitud, la pandemia puso de manifiesto, entre otras cosas, las fuerzas y tendencias presentes anteriormente, ya sea abierta \u2013o subrepticiamente tanto en las relaciones capitalistas de (re)producci\u00f3n, como en los entornos sociales m\u00e1s circunscritos\u2013, por ejemplo, en los espacios pol\u00edticos radicales. Tomando el ejemplo de Grecia, la crisis generada por el Coronavirus no s\u00f3lo puso de manifiesto la decisi\u00f3n del Estado de actuar como dispositivo de triaje antes que de integraci\u00f3n y el desastroso estado del sistema sanitario tras a\u00f1os de recortes y austeridad sino que tambi\u00e9n puso en evidencia todas las transformaciones dentro los entornos de extrema izquierda\/radicales tras una d\u00e9cada de derrota y retirada. Pensamos que el periodo de austeridad no s\u00f3lo se caracteriz\u00f3 por ajustes en salarios, pensiones y prestaciones sociales, sino que tambi\u00e9n socav\u00f3 el propio concepto de comunidad. Las consecuencias de este desarrollo son evidentes hoy en d\u00eda: a pesar de tener enfrente un gobierno de extrema derecha que ha consolidado su r\u00e9gimen autoritario a trav\u00e9s de la destrucci\u00f3n irreversible de la naturaleza<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>, el abuso y el asesinato de inmigrantes<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> y la desastrosa gesti\u00f3n de la pandemia del Coronavirus<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>, algun@s del movimiento radical creen que el negacionismo pand\u00e9mico es terreno apto para la acci\u00f3n y resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El limitado horizonte de much@s radicales no se dej\u00f3 impresionar ni siquiera por el ins\u00f3lito hecho de que un porcentaje sin precedentes de la poblaci\u00f3n mundial se viera obligada a enfrentar simult\u00e1neamente una crisis. As\u00ed, en una situaci\u00f3n en la que los gobiernos de todo el mundo hac\u00edan todo lo posible por mantener la econom\u00eda en marcha e intentaban distraer del evidente colapso de los sistemas de salud p\u00fablica tras d\u00e9cadas de \u201cracionalizaci\u00f3n\u201d (es decir, asfixia fiscal) promoviendo la \u201cresponsabilidad individual\u201d, much@s radicales respondieron cuestionando la propia noci\u00f3n de salud p\u00fablica<a href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a>. En una situaci\u00f3n en la que la gesti\u00f3n criminal del gobierno provoc\u00f3 cientos de muertes que podr\u00edan haber sido evitadas, much@s radicales pensaron que era mejor cuestionar la propia existencia de la pandemia. Ante el persistente estado de horror que tiene a gente luchando por cada aliento, much@s radicales siguen negando los peligros vinculados al virus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las enfermedades contagiosas se diferencian de otras enfermedades en un aspecto esencial: son, por definici\u00f3n, sociales. Presuponen contacto social, convivencia, es decir una comunidad \u2013aunque sea alienada. Sin embargo, lo que la pandemia de SARS-CoV-2 nos ha demostrado es que nos encontramos en un periodo hist\u00f3rico en el que las relaciones sociales son percibidas como un fastidio, como una vaciedad onerosa, como relaciones entre individuos separados r\u00edgidamente, individuos inexpugnables y aislados. Sujetos autodeterminados, cuya individualidad no es negociable, individuos ajenos a lo social y no contagiosos. A estas alturas, poco importa si identificamos estas tendencias con la prevalencia de un car\u00e1cter narcisista o de un imaginario (neo)liberal que mistifica el car\u00e1cter social de las relaciones capitalistas y de los sujetos que las reproducen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00edtica radical precisamente pretende exponer la vaciedad de este concepto de individualidad, pues percibe las relaciones sociales como v\u00ednculos entre personas sin importar que estos no sean producidos y reproducidos de forma libre y consciente. Pues esto \u00faltimo no impide que sean realmente relaciones sociales y tambi\u00e9n implica no caer en la falsa noci\u00f3n de que el n\u00facleo central de la realidad social es el individuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es imposible que un individuo tenga un v\u00ednculo puramente personal con una enfermedad contagiosa. Por lo tanto, es err\u00f3neo creer poder lidiar con una pandemia meramente a trav\u00e9s de decisiones personales. Esto es lo que nos permite hablar de negacionistas, un t\u00e9rmino utilizado para describir tanto a quienes niegan la existencia de la pandemia o el peligro que supone, como a quienes se niegan a reconocer el car\u00e1cter social de nuestra existencia dentro de la sociedad capitalista. Mayormente, como demostraremos, estas dos formas de negaci\u00f3n est\u00e1n interconectadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es casualidad que, independientemente de las interpretaciones pol\u00edticas actuales sobre la pandemia, estas formas de negaci\u00f3n est\u00e9n omnipresentes y determinen el marco principal dentro del cual se desarrollan todas las objeciones contempor\u00e1neas, las cuales nunca son expresadas con mucha franqueza. Por el contrario, la mayor\u00eda de l@s negacionistas sostienen que sus cr\u00edticas apuntan a la gesti\u00f3n de la pandemia. Y aunque no hace falta mencionar que la gesti\u00f3n ha sido (y sigue siendo) catastr\u00f3fica, mantenerse dentro de este marco es capcioso. Criticar la gesti\u00f3n de la pandemia negando su existencia o el peligro que conlleva es, como m\u00ednimo, un enfoque catastr\u00f3fico en s\u00ed mismo. Esto no es s\u00f3lo perceptible en el acercamiento sin rodeos (y a veces inconsciente) hacia conspiraciones reaccionarias protofascistas; sino que sobre todo refleja y fomenta una comprensi\u00f3n sumamente distorsionada del capital, el Estado y el concepto de existencia colectiva. Encontrar estos posicionamientos dentro de los entornos de izquierda y radicales no es, en s\u00ed mismo, nada nuevo. Pero quiz\u00e1s sea la primera vez que han generado tales rupturas dentro de los mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo ello, y antes de proceder a un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo sobre los planteamientos detr\u00e1s del negacionismo, vale la pena profundizar en lo que precisamente ha sido (y no ha sido) la gesti\u00f3n de la pandemia, especialmente desde que se desarrollaron las vacunas contra el SRAS-CoV-2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sobre la (no) gesti\u00f3n de la pandemia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En plena temporada tur\u00edstica de verano de 2021, y tras desistir de muchas de las medidas contra la pandemia (rastreo y localizaci\u00f3n, distanciamiento social, cuarentenas) que, en la primera fase de la pandemia, se hab\u00edan impuesto con un \u00edmpetu represivo sin precedentes<a href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\">[5]<\/a>, el gobierno griego sigui\u00f3 el ejemplo de muchos otros, y se concentr\u00f3 en las vacunas. Esto implic\u00f3 una serie de nuevas medidas que fueron aplicadas gradualmente desde principios de septiembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s significativa fue la introducci\u00f3n de la vacunaci\u00f3n obligatoria para l@s trabajador@s de la salud, tanto en el sector p\u00fablico como en el privado, suspendiendo el sueldo y el seguro a l@s que no estuvieran vacunad@s. Para l@s que segu\u00edan sin vacunarse en otros sectores (como la hosteler\u00eda, el turismo, la educaci\u00f3n, el entretenimiento y el mundo acad\u00e9mico), se estableci\u00f3 la obligaci\u00f3n de presentar un resultado negativo una o dos veces por semana, examen que deb\u00eda ser pagado por cuenta propia (en lugar de ser subvencionado por el Estado, como ocurr\u00eda hasta la introducci\u00f3n de estas nuevas medidas). Tambi\u00e9n se volvi\u00f3 obligatorio presentar un resultado negativo para los viajes de larga distancia en transporte p\u00fablico y para la entrada en lugares p\u00fablicos, excepto en los restaurantes, los lugares de recreaci\u00f3n y entretenimiento, y los recintos deportivos, donde s\u00f3lo se permit\u00eda la entrada a l@s vacunad@s o a l@s que se hubieran recuperado de una infecci\u00f3n por Covid. L@s alumn@s no vacunad@s deb\u00edan realizar dos autoex\u00e1menes semanales, disponibles de forma gratuita. Al mismo tiempo, el gobierno permiti\u00f3 a l@s empresari@s demandar un certificado de vacunaci\u00f3n (o pruebas negativas) de l@s trabajador@s. En caso de no tener un certificado o una prueba negativa, se impon\u00edan multas que variaban seg\u00fan el tama\u00f1o y el campo de actividad de la empresa. De este modo, una parte importante de la aplicaci\u00f3n de las medidas pas\u00f3 a manos del sector privado, lo que indica una retirada indirecta del Estado de la llamada \u201ccampa\u00f1a de vacunaci\u00f3n\u201d<a href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La propaganda oficial del Estado empleada para justificar estas nuevas medidas fue, como siempre, bastante enga\u00f1osa, pues se concentr\u00f3 sobre el innegable descenso de la tasa de vacunaci\u00f3n durante el periodo festivo<a href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\">[7]<\/a>. Todo esto sin mencionar la propia responsabilidad por su rid\u00edcula gesti\u00f3n de la pandemia. Qued\u00f3 claro que el gobierno esperaba atribuir el significativo aumento de nuevos casos (as\u00ed como el subsiguiente incremento de hospitalizaciones y muertes) \u00fanicamente a l@s no vacunad@s (una categor\u00eda confusa que rara vez separa a l@s que se niegan conscientemente de l@s que no cumplen los requisitos). De este modo, su propia decisi\u00f3n criminalmente est\u00fapida de abandonar efectivamente todas las dem\u00e1s contramedidas durante el periodo tur\u00edstico qued\u00f3 al margen<a href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\">[8]<\/a>. No cab\u00eda duda de que esta misma \u201cestrategia\u201d caracterizar\u00eda tambi\u00e9n la gesti\u00f3n de la pandemia despu\u00e9s del periodo tur\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, las vacunas fueron presentadas irresponsablemente como un pase libre para suspender todas las dem\u00e1s restricciones y medidas, lo cual es completamente contrario a todas las pruebas cient\u00edficas fiables. El objetivo principal del gobierno pas\u00f3 a ser, evitar a toda costa un nuevo <em>lockdown<\/em>. Debido a que la tasa de transmisi\u00f3n de la mutaci\u00f3n Delta es mucho mayor y que las vacunas protegen significativamente contra una enfermedad grave o la muerte, pero no eliminan la transmisi\u00f3n, es m\u00e1s que seguro que el invierno que se avecina ser\u00e1 devastador<a href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\">[9]<\/a>. La nueva mutaci\u00f3n, el alto porcentaje de no vacunad@s (Grecia tiene la tasa de vacunaci\u00f3n m\u00e1s baja de la UE) y el debilitamiento adicional (a trav\u00e9s, entre otras cosas, de las suspensiones de l@s trabajador@s sanitari@s no vacunad@s) de un sistema sanitario que ya estaba sobrecargado desde hace a\u00f1o y medio, hace inevitable que pronto nos encontremos en medio de una pesadilla. El hecho de que el gobierno parezca haberse convencido de poder evitar las cr\u00edticas por la gesti\u00f3n de esta cat\u00e1strofe anunciada transfiriendo toda la responsabilidad a l@s no vacunad@s demuestra, una vez m\u00e1s, que la principal preocupaci\u00f3n del gobierno se limita a la mera comunicaci\u00f3n y al control de da\u00f1os sin ninguna estrategia significativa a largo plazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En respuesta a las nuevas medidas estatales y a la continua y contradictoria gesti\u00f3n de la pandemia, surgi\u00f3 un movimiento negacionista que tiene mayor fuerza que durante el comienzo de la pandemia. La vacunaci\u00f3n obligatoria del personal de la salud fue el punto de partida de este movimiento que est\u00e1 lejos de ser homog\u00e9neo. Como en otras \u00e1reas, abarca a gente de la extrema derecha hasta sacerdotes ortodoxos, y desde los izquierdistas\/anarquistas hasta l@s propi@s trabajador@s de la salud. Lo que une a estos grupos pol\u00edticos tan divergentes no es su rechazo com\u00fan de las pol\u00edticas autoritarias del gobierno. Es m\u00e1s bien la negaci\u00f3n de la pandemia y\/o del peligro que supone el virus. Adem\u00e1s, todos pretenden defender la libertad individual contra las medidas actuales y creen que la pandemia es un pretexto de las \u00e9lites (las cuales vendr\u00edan a ser las grandes farmac\u00e9uticas, las grandes empresas tecnol\u00f3gicas, l@s pol\u00edtic@s que son sus \u201cvendedores c\u00ednicos y moralmente corrompidos\u201d<a href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\">[10]<\/a>, o, en otros casos son identificadas con un nuevo orden mundial o el \u201cglobalismo\u201d) para imponer una distop\u00eda moderna. Detr\u00e1s de estas tendencias, encontramos una profunda concepci\u00f3n err\u00f3nea tanto de la relaci\u00f3n capitalista como del papel del Estado en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una reproducci\u00f3n contradictoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para cuestionar a fondo la gesti\u00f3n de la pandemia, parece necesario subrayar que el Estado es la forma pol\u00edtica de las relaciones sociales de producci\u00f3n capitalistas. Dado que estas relaciones son por definici\u00f3n contradictorias, tales contradicciones se manifiestan tambi\u00e9n en el plano de la pol\u00edtica estatal. En el contexto de una pandemia sin precedentes, por ejemplo, la necesidad de reproducir una fuerza de trabajo sana y productiva puede entrar en conflicto con la necesidad de la continuaci\u00f3n ininterrumpida de la explotaci\u00f3n capitalista. Dicho de otro modo, la necesidad de la reproducci\u00f3n material de todos los elementos de la relaci\u00f3n capitalista puede contradecir la necesidad de aumentar la creaci\u00f3n de valor y la rentabilidad. Sobre esta base, la rentabilidad directa y a corto plazo de las empresas capitalistas (incluso las dominantes) puede entrar en conflicto con el mantenimiento a largo plazo de la relaci\u00f3n que las sustenta. Esta contradicci\u00f3n se puso r\u00e1pidamente de manifiesto en los conflictos alrededor de las medidas y pol\u00edticas introducidas y las contradicciones dentro de las mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado se encarga de aplicar una serie de pol\u00edticas para resguardar la acumulaci\u00f3n capitalista, como por ejemplo el aumento de la productividad del trabajo, la adaptaci\u00f3n de la fuerza de trabajo a las necesidades del capital, el perfeccionamiento de la divisi\u00f3n del trabajo y la reducci\u00f3n de sus costes de reproducci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n se preocupa por su propia legitimidad y la de las relaciones sociales de explotaci\u00f3n que sostiene. La coexistencia de estas tendencias se volvi\u00f3 explosiva durante la pandemia. Al final, las pol\u00edticas que finalmente se impusieron no representaron m\u00e1s que un equilibrio temporal de estas contradicciones, sin ser nunca capaces de superarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Momentaneamente no cabe duda de que todo gobierno desea evitar a toda costa un nuevo <em>lockdown<\/em> que perjudique a\u00fan m\u00e1s la ya tambaleante actividad econ\u00f3mica. Esta tendencia ya se puso de manifiesto durante el segundo cierre griego, impuesto en noviembre de 2020, que fue menos restrictivo que el primero, buscando interferir lo menos posible en el proceso laboral y en la acumulaci\u00f3n, especialmente en sectores considerados vitales para la econom\u00eda griega (como el turismo). Este <em>lockdown<\/em> se centr\u00f3 en las actividades no productivas, es decir casi exclusivamente en las actividades de ocio y tiempo libre y al mismo tiempo reprimiendo las movilizaciones colectivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que determin\u00f3 desde el comienzo la forma organizativa (no medicinal) de la gesti\u00f3n de la pandemia<a href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\">[11]<\/a> fue la contradicci\u00f3n inherente entre la necesidad de aislamiento social y la aglomeraci\u00f3n de la fuerza de trabajo para mantener activa la econom\u00eda en plano de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n. De hecho, a estas alturas es bastante obvio que la sospecha y la indiferencia iniciales mostradas por los pa\u00edses occidentales ante las advertencias de un nuevo virus contagioso se deben a las dram\u00e1ticas predicciones de colapso del PIB mundial, el bloqueo de las cadenas de suministro, la suspensi\u00f3n del comercio y todas las dem\u00e1s formas de interrupci\u00f3n que conllevan los ceses de producci\u00f3n de mano de obra y de valor. Todo esto tambi\u00e9n puede explicar una serie de medidas contradictorias e ineficaces como por ejemplo la falta de controles de seguridad en los puestos de trabajo, muchos de los cuales siguieron operando c\u00f3mo si no pasara nada, y la indiferencia (justificada pseudocient\u00edficamente)<a href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a> hacia el transporte p\u00fablico como un evidente foco de contagio, al tiempo que los espacios p\u00fablicos al aire libre eran controlados estrictamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, lo que tambi\u00e9n es preocupante es que todas estas contradicciones parecen haber puesto a prueba las capacidades intelectuales de algunos radicales, lo cual ha llevado a interpretaciones bastante dudosas que rechazan tanto las (semi)medidas del gobierno como la propia pandemia. As\u00ed pues hay quienes afirman que el hecho de que el gobierno use la pandemia como pretexto para aumentar su autoritarismo, evidencia que la pandemia no existe<a href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a> o de que, si realmente existe, s\u00f3lo es peligrosa para un peque\u00f1o y ya vulnerable porcentaje de la poblaci\u00f3n. Esto \u00faltimo mayormente, se lo asociaba (err\u00f3neamente) a cuestiones de edad<a href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a>. Por ende, estas posiciones afirman que no hay raz\u00f3n alguna para imponer medidas y cualquier restricci\u00f3n es asociada meramente con el autoritarismo. La alta transmisibilidad, el riesgo y la mortalidad del virus son relativizadas mientras que \u201cproteger\u201d a l@s ancian@s vulnerables (ya estructuralmente descuidad@s), es decir, alejarl@s de nuestro campo de visi\u00f3n, era presentado como \u00fanica opci\u00f3n viable. Cualquier otra medida, afirmaban l@s negacionistas, ten\u00eda como \u00fanico objetivo ampliar el control y la disciplina del Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros d\u00edas de la pandemia, una mezcla de falta de datos cre\u00edbles, la incredulidad ante la distop\u00eda que se estaba desarrollando y las advertencias de organizaciones e instituciones ya deslegitimadas, desempe\u00f1aron un papel crucial en la creaci\u00f3n de tales narrativas. Sin embargo, lo m\u00e1s grave fue que estas narrativas fueron reproducidas por personas con pretensiones de \u201cautoridad\u201d cient\u00edfica. Ya en marzo de 2020, por poner un ejemplo claro, y en un momento en el que la mayor\u00eda de la gente ni siquiera se hab\u00eda enterado de la existencia del virus Sars-Cov-2 y de la amenaza que se avecinaba, John Ioannidis<a href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a> public\u00f3 un art\u00edculo en el que advert\u00eda de la adopci\u00f3n de medidas exageradas, no efectivas y potencialmente desastrosas para contrarrestar la pandemia<a href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\">[16]<\/a>. El argumento central era el aparentemente obvio, que no hab\u00eda pruebas suficientes para justificar medidas tan dr\u00e1sticas como los cierres, las m\u00e1scaras y el distanciamiento social. De forma un tanto desconcertante, esta falta de datos no impidi\u00f3 que Ioannidis sugiriera que no se adoptaran medidas significativas. Aunque parecen tener una argumentaci\u00f3n cient\u00edficamente s\u00f3lida, las afirmaciones de Ioannidis representaban de hecho un rechazo espec\u00edfico (y pol\u00edticamente discernible) de los protocolos existentes de gesti\u00f3n de pandemias. Dado que se hab\u00eda detectado que las mutaciones de los virus de la gripe se produc\u00edan aproximadamente cada d\u00e9cada, los protocolos de salud p\u00fablica existentes en EE.UU. (y en otros pa\u00edses) se han basado en gran medida en la idea de que es mejor tomar medidas dr\u00e1sticas en los primeros d\u00edas de una epidemia en lugar de permitir que los virus se propaguen, a menudo con tasas de crecimiento exponencial, hasta tal punto que su gesti\u00f3n se haga imposible<a href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\">[17]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consecuencias de la implementaci\u00f3n del protocolo para la econom\u00eda son evidentes. Por esta raz\u00f3n, objeciones como las planteadas por Ioannidis no representan meros desacuerdos t\u00e9cnicos o cient\u00edficos con los protocolos existentes. M\u00e1s bien, la reticencia hacia la aplicaci\u00f3n de tales medidas es concomitante con la contradicci\u00f3n central que hemos identificado, es decir, entre la actividad econ\u00f3mica\/las ganancias directas (afectadas por el cierre) y la reproducci\u00f3n de elementos clave de las relaciones capitalistas. Ioannidis, y otros como \u00e9l, tomaron partido en esta disyuntiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun as\u00ed, y a pesar de la progresiva toma de conciencia de que una paralizaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas era necesaria para evitar una mayor propagaci\u00f3n del virus y sus desastrosas consecuencias para la totalidad de la econom\u00eda capitalista, argumentos como los de Ioannidis han definido desde entonces el marco central de l@s negacionistas: la comparaci\u00f3n (contraria a los datos reales) del SRAS-CoV-2 con una simple gripe; el cuestionamiento conspirativo de su tasa de mortalidad; el uso selectivo, malinterpretado o francamente falsificado de datos estad\u00edsticos que restan importancia a los riesgos implicados<a href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\">[18]<\/a>; la promoci\u00f3n de la noci\u00f3n de que s\u00f3lo las personas mayores con sistemas inmunitarios comprometidos est\u00e1n bajo amenaza. Todos estos argumentos, que desde entonces han sido repetidos <em>ad infinitum<\/em> por l@s negacionistas de todo el mundo, pueden encontrarse en el art\u00edculo de Ioannidis de marzo de 2020<a href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Grecia estos planteamientos se vieron reforzados por las circunstancias particulares de la primera oleada de la pandemia. En aquel momento, la r\u00e1pida imposici\u00f3n de medidas por parte del gobierno, casi presa del p\u00e1nico, el hecho de que el brote se iniciara durante un periodo no tur\u00edstico con escasos viajes internacionales, y una preocupaci\u00f3n generalizada entre la poblaci\u00f3n de que el sistema de salud p\u00fablica ya estaba diezmado por un proceso de austeridad de una d\u00e9cada que llev\u00f3 a una forma de precauci\u00f3n autoimpuesta, hicieron que Grecia pasara los primeros meses con un n\u00famero bastante bajo de casos, hospitalizaciones o muertes (en comparaci\u00f3n con Italia, por ejemplo). Este \u00e9xito (temporal) se ha transformado desde entonces en un peculiar sesgo de confirmaci\u00f3n, generando la falsa impresi\u00f3n de que el virus no es peligroso, alimentando los argumentos de l@s negacionistas que, sin embargo, siguen insistiendo en que lo que ell@s rechazan es la gesti\u00f3n gubernamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, estas bajas cifras iniciales condujeron a una eventual disminuci\u00f3n de las medidas, facilitada por el deseo de los gobiernos de reabrir durante la temporada tur\u00edstica de 2020, lo cual condujo directamente a la segunda ola de finales de octubre de 2020. Cuando se hizo evidente que esa actitud indiferente no s\u00f3lo era err\u00f3nea, sino desastrosa, ya era demasiado tarde; no s\u00f3lo para los miles de personas que se enfermaron y los cientos que murieron a causa de un virus que much@s todav\u00eda lo comparaban con una simple gripe, sino tambi\u00e9n para tod@s l@s negacionistas que siguieron interpretando la situaci\u00f3n en basea la primera oleada, a trav\u00e9s de sus anteojeras ideol\u00f3gicas, interpretando los nuevos acontecimientos en base a posiciones que ya hab\u00edan sido refutadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las realidades divergentes entorno a la gesti\u00f3n de la pandemia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmar que planteamientos como el de Ioannidis o la difundida \u201cDeclaraci\u00f3n de Great Barrington\u201d<a href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\">[20]<\/a> han sido \u201csilenciados\u201d o ignorados, presupone un nivel de negaci\u00f3n chocante, dado que tales posiciones determinaban claramente \u2013hasta cierto momento\u2013 el marco de acci\u00f3n de jefes de Estado como Trump, Bolsonaro y Johnson. Minimizar sistem\u00e1ticamente la necesidad de las medidas llev\u00f3 a un tremendo aumento de casos y a un creciente n\u00famero de hospitalizaciones y muertes, lo que oblig\u00f3 incluso a esos gobiernos a adoptar alguna forma de <em>lockdown<\/em> y distanciamiento social, lo cual obviamente provoc\u00f3 el bloqueo de las cadenas de suministro internacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las razones detr\u00e1s de esto son sencillas: el aumento de las ganancias y la garantizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n de las relaci\u00f3nes capitalistas nunca han sido id\u00e9nticos. A cuales de estos aspectos se le da mayor importancia refleja, entre otras cosas, el nivel y la intensidad de las luchas sociales y la legitimidad de ciertas decisiones. Pero nunca ha sido una opci\u00f3n prescindir conscientemente a gran escala de las medidas necesarias para la reproducci\u00f3n de las relaciones capitalistas para satisfacer a una parte del capital privado o, peor a\u00fan, en el nombre de un disciplinamiento abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, el enfoque inverso que promueven muchas partes de la izquierda es igualmente err\u00f3neo. El Estado no es un mecanismo neutral que pueda, bajo las condiciones adecuadas o con un gobierno diferente, ponerse al servicio de l@s trabajador@s. La cr\u00edtica radical no glorifica un polo estatal preocupado por la reproducci\u00f3n global de las relaci\u00f3nes capitalistas, ni se enga\u00f1a pensando que un fortalecimiento del Estado pueda representar alguna victoria para \u201cel pueblo\u201d. Cuando el Estado limita la acumulaci\u00f3n de capital privado, no lo hace para defender al proletariado de la explotaci\u00f3n salvaje. Lo hace porque su papel tambi\u00e9n consiste en garantizar la supervivencia a largo plazo de la relaci\u00f3n capitalista. Esto a menudo choca con los planes a corto plazo del capital privado (individual) sin importar cuales sean las ganacias producidas por los mismos. El Estado interviene para aliviar la presi\u00f3n social o, en otros casos, para resolver rivalidades intracapitalistas que podr\u00edan acabar amenazando el equilibrio entre la acumulaci\u00f3n de capital privado y la reproducci\u00f3n en general. Sin embargo el Estado nunca abole esta relaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, ni las leyes que rigen el funcionamiento del capital privado (el constante aumento de las ganancias a toda costa), ni el dif\u00edcil equilibrio que la mediaci\u00f3n estatal tiene que mantener, est\u00e1n preparados o son adecuados para hacer frente a alguna crisis grave. El capital privado que no consiga obtener ventajas (a pesar de la ayuda com\u00fan del marco jur\u00eddico y pol\u00edtico del Estado) ser\u00e1 sacrificado en el altar de la competitividad, mientras que tenemos muchos ejemplos en los que la incapacidad de un Estado para mantener un equilibrio necesario ha deshecho su terreno y se ha transformado en un Estado fallido. En cualquier caso, los l\u00edmites del intento de mantener la econom\u00eda abierta y priorizar as\u00ed una parte de la relaci\u00f3n capitalista resaltaron claramente, demostrando que es un imperativo del Estado, proteger la reproducci\u00f3n de la sociedad a gran escala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante tales circunstancias, ser\u00eda de esperar que quienes insist\u00edan que el Coronavirus es una simple gripe que s\u00f3lo amenaza a l@s ancian@s se detuvieran a pensar y reflexionar. Pues en todo caso, tales posiciones fueron socavadas por el simple hecho de que l@s gestor@s de la econom\u00eda mundial se vieron obligad@s (aunque fuera a rega\u00f1adientes y con retraso) a bloquear la actividad econ\u00f3mica durante meses y a desestabilizar los mecanismos de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y ganancias, mientras que aprobaban el incremento de la deuda p\u00fablica (algo hasta ese momento impensable) como arma necesaria para hacer frente a las consecuencias de la desestabilizaci\u00f3n econ\u00f3mica sin precedentes. Esta ruptura con la ortodoxia econ\u00f3mica, orientada a apoyar econ\u00f3micamente a l@s desemplead@s y a la inversi\u00f3n (p\u00fablica) en la investigaci\u00f3n de vacunas, tuvo lugar en un periodo en el que incluso las econom\u00edas m\u00e1s din\u00e1micas (como la de Estados Unidos o la de Alemania) ya estaban luchando por gestionar un estancamiento econ\u00f3mico prolongado y unas bajas tasas de crecimiento. L@s negacionistas no consiguen responder a la pregunta central de por qu\u00e9 fue necesario un cierre tan dram\u00e1tico de la econom\u00eda mundial para el avance del autoritarismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que m\u00e1s bien presenciamos fue un notable aumento de la confusi\u00f3n que reina con respecto al funcionamiento de la econom\u00eda capitalista y el Estado. Todo esto flanqueado de un individualismo incuestionable. En lugar de aportes reflexivos se expandieron un sinn\u00famero de teor\u00edas complementarias, que van desde las conspiraciones de extrema derecha\/antisemitas en torno al 5G y a Bill Gates, hasta las narrativas de izquierda o anarquistas sobre la Big Pharma, la Big Tech, los nuevos totalitarismos, los \u201capartheids higi\u00e9nicos\u201d y el imperativo de \u201cdisciplinar\u201d al proletariado<a href=\"#_edn21\" name=\"_ednref21\">[21]<\/a>. A pesar de sus diferencias en cuanto a contenido y \u00e9nfasis, todas mantienen el mismo punto de partida: constatan que el virus no es m\u00e1s que un pretexto y, como tal, no es una amenaza real. Sus diferencias residen en el razonamiento sobre lo que realmente es este \u201cpretexto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La irrupci\u00f3n de la pandemia no fue un factor ex\u00f3geno que impact\u00f3 en una normalidad estable. Fue tanto la consecuencia l\u00f3gica de la econom\u00eda capitalista como de las diversas formas en que \u201c<em>la producci\u00f3n capitalista se relaciona con el mundo no humano a un nivel m\u00e1s fundamental, c\u00f3mo, en definitiva, el &#8216;mundo natural&#8217;, incluyendo sus sustratos microbiol\u00f3gicos, no puede entenderse sin referencia a c\u00f3mo la sociedad organiza la producci\u00f3n<\/em>\u201d<a href=\"#_edn22\" name=\"_ednref22\">[22]<\/a>; y un suceso en un periodo hist\u00f3rico que ya luchaba por superar una prolongada crisis econ\u00f3mica, exacerbada en casos como el de Grecia por los efectos ya devastadores de un proceso de austeridad de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Especialmente en lugares como Grecia, estos efectos tuvieron varios componentes. Por un lado, hay que recordar que la legitimaci\u00f3n ideol\u00f3gica de las medidas de austeridad, que ninguna revuelta proletaria logr\u00f3 contrarrestar, se bas\u00f3 en el tal llamado inter\u00e9s general. La eventual derrota de los movimientos sociales que intentaron frenar las medidas implic\u00f3 que la pol\u00edtica de clase unilateral de este \u201cinter\u00e9s general\u201d no condujo a un fortalecimiento de las luchas proletarias contra el capital y el Estado. La imposibilidad de mantener una comunidad de lucha contra las medidas de austeridad tras la derrota efectiva de las movilizaciones contra los memorandos en el invierno de 2012 jug\u00f3 un papel decisivo. Lo que presenciamos fue la consolidaci\u00f3n de un repliegue hacia formas peque\u00f1o-burguesas (preexistentes y filtradas socialmente) de asociaci\u00f3n y socializaci\u00f3n limitada (familia, peque\u00f1os c\u00edrculos de amigos, el caf\u00e9 local) donde, en contraste con la explosi\u00f3n de experiencias colectivas del per\u00edodo anterior, es m\u00e1s f\u00e1cil mantener una forma de control social horizontal y donde la emergencia agresiva de la identidad individual segregada pero glorificada es casi ineludible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los antecedentes sociales de la pandemia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, las derrotas acumuladas y la p\u00e9rdida de perspectiva socavaron significativamente la noci\u00f3n de lo colectivo, tanto como realidad social y como condici\u00f3n necesaria para la resistencia a la maquinaria capitalista. Esto no quiere decir, por supuesto, que antes de la crisis el concepto de existencia y movilizaci\u00f3n colectiva no culminara a menudo en el apoyo a los partidos\/organizaciones pol\u00edticas (izquierda extraparlamentaria y parlamentaria), o a \u201cl@s insurgent@s\u201d t\u00e9rmino ambiguo y recurrente muy presente en el entorno anarquista\/antiautoritario. Pero aunque la retirada de los movimientos sociales sirvi\u00f3 para reforzar esas separaciones, cabe se\u00f1alar que el sentimiento generalizado de repliegue que acompa\u00f1\u00f3 a las derrotas fragment\u00f3 a\u00fan m\u00e1s esas divisiones. Esto se hizo muy evidente para la izquierda en el momento en que Syriza fue elegida en 2015, dando lugar a una serie interminable de rupturas y divisiones relacionadas con la proximidad de cada un@ al nuevo aparato estatal. A ra\u00edz de este desarollo much@s anarquistas se sintieron convalidad@s para afianzar su aislamiento antisocial y la creencia de que, de hecho, no existe ning\u00fan inter\u00e9s colectivo, sino s\u00f3lo individuos rebeldes que se mueven dentro de peque\u00f1as formas organizativas o a trav\u00e9s de redes informales de amig@s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe una cierta inevitabilidad hist\u00f3rica hacia estos repliegues influenciados por una derrota crucial tras una crisis importante. Repliegues que van de la mano de la individualizaci\u00f3n de la lucha. Sin embargo, estos efectos negativos pueden ser minimizados si, en primer lugar, existe un an\u00e1lisis de sus causas subyacentes y del contexto espec\u00edfico dentro del cual se desarollaron y, en segundo lugar, si se intenta resistir conscientemente a que esta marginaci\u00f3n se afianze como \u00fanica posici\u00f3n desde la cual es posible entender el t\u00e9rmino social. En cualquier caso, la oposici\u00f3n a la tendencia de promover una posici\u00f3n fragilizada y aislada s\u00f3lo podr\u00e1 verificarse (o negarse) en el siguiente ciclo de luchas. En este contexto, si esta \u00e9poca de pandemia nos ofrece alg\u00fan indicio, es de car\u00e1cter negativo. Para una parte significativa del movimiento antagonista, el abandono gradual de una visi\u00f3n colectiva dio paso a la consolidaci\u00f3n y defensa sin reparos de la autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n (individual), o al activismo segregado de la sectas pol\u00edtica. En este entorno, lo social ha pasado a ser visto como una intervenci\u00f3n ex\u00f3gena o, lo que es peor, una invenci\u00f3n ideol\u00f3gica a la par del autoritarismo estatal. Como han dejado muy claro en sus reflexiones e intervenciones, una gran parte del movimiento antagonista no reconoce ning\u00fan problema real de salud p\u00fablica \u2013much@s no tienen concepto alguno de la \u201csalud p\u00fablica\u201d\u2013. M\u00e1s bien hablan de un intento de disciplinamiento \u201cbiopol\u00edtico\u201d y, posteriormente, una serie de exageraciones dirigidas por el Estado y las farmac\u00e9uticas con el fin de transformar durablemente la sociedad a trav\u00e9s de un virus que supuestamente s\u00f3lo afecta a una peque\u00f1a categor\u00eda de personas mayores y vulnerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, al calificar a quienes se han tomado la pandemia en serio como partidari@s voluntari@s (o enga\u00f1ad@s) del autoritarismo estatal progresivo<a href=\"#_edn23\" name=\"_ednref23\">[23]<\/a>, l@s negacionistas han creado esencialmente un escenario en el que el Estado puede presentarse como un exponente responsable y racional del \u201cinter\u00e9s general\u201d contra el individualismo irracional. La extensi\u00f3n infinita de la libertad individual como punto de oposici\u00f3n a un malestar colectivo, como la pandemia, refuerza el marco de una guerra de todos contra todos, permitiendo que el Estado aparezca como una mediaci\u00f3n (m\u00e1s) racional; y esto en un periodo de creciente insatisfacci\u00f3n y rabia contra los escandalosos fallos del aparato estatal y su gesti\u00f3n de la pandemia. En lugar de un movimiento social que luche tanto contra una gesti\u00f3n orientada a minimizar los trastornos de la producci\u00f3n econ\u00f3mica, como por el acceso universal e incondicional a las opciones de protecci\u00f3n existentes (desde las vacunas hasta la retirada renumerada del trabajo) y la ampliaci\u00f3n de la asistencia sanitaria, tenemos el desarrollo de tendencias que exigen, en nombre de la \u201clibertad\u201d y la autodeterminaci\u00f3n, el derecho a fingir que el Sars-CoV-2 no existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un pu\u00f1ado de individualidades<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detr\u00e1s del uso de conceptos como la \u201cautodeterminaci\u00f3n del cuerpo\u201d y la defensa del derecho individual a elegir<a href=\"#_edn24\" name=\"_ednref24\">[24]<\/a>, vemos la antropolog\u00eda desesperada del individuo despierto, perpetuamente a merced de las fuerzas objetivas y efectivamente incapaz de erigir siquiera una fantas\u00eda de existencia colectiva m\u00e1s all\u00e1 del delirio de las individualidades agregadas<a href=\"#_edn25\" name=\"_ednref25\">[25]<\/a>. La libertad individual no desaf\u00eda el marco fundacional de su impotencia, al tiempo que deja de lado cualquier obligaci\u00f3n, compromiso, responsabilidad y consecuencia concomitantes a la existencia colectiva. Si bien es cierto que los v\u00ednculos sociales pueden convertirse en un obst\u00e1culo, siguen expresando las conexiones entre las personas y son, por tanto, potencialmente, terreno f\u00e9rtil para la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra ambig\u00fcedad dial\u00e9ctica en el propio concepto de libertad individual. Pues a pesar de que lleg\u00f3 a representar, hist\u00f3ricamente hablando, un resguardo contra el autoritarismo clerical y feudal, fue igualmente un veh\u00edculo para incrustar relaciones sociales capitalistas de separaci\u00f3n mediadas no por la religi\u00f3n o el derecho divino de los reyes, sino por las categor\u00edas abstractas de la ley y el mercado. Sin embargo, el negacionismo radical contempor\u00e1neo ni siquiera reconoce sus consecuencias sociales, sus l\u00edmites y su empobrecido horizonte quedan abiertamente expuestos, convirti\u00e9ndose en una falsa superaci\u00f3n del individualismo burgu\u00e9s. Si el liberalismo se esfuerza por conciliar el vac\u00edo del individuo aislado apelando a las universalizaciones abstractas que promueve (ley y mercado), hoy en d\u00eda ni siquiera se hace tal intento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de este contexto tambi\u00e9n encontramos la formaci\u00f3n ps\u00edquica del individuo narcisista moderno, y sus intentos desesperados de mantener su integridad contra las incesantes amenazas de desintegraci\u00f3n producidas por las presiones del mundo contempor\u00e1neo del que, por supuesto, es directamente derivado. Precisamente porque el narcisismo es la p\u00e9rdida del yo y no su autoafirmaci\u00f3n, va acompa\u00f1ado de una apat\u00eda selectiva hacia la vida colectiva y apunta a una abolici\u00f3n pr\u00e1ctica de la empat\u00eda. Al mismo tiempo, la contradictoria sensaci\u00f3n de impotencia del individuo tambi\u00e9n desemboca en una reacci\u00f3n defensiva que genera sentimientos de superioridad sobre los dem\u00e1s. De forma aparentemente parad\u00f3jica, la exculpaci\u00f3n y el ascenso de la libertad individual como oposici\u00f3n al autoritarismo estatal conduce a que desvanezca la subjetividad individual. Las personas s\u00f3lo pueden funcionar como sujetos individuales (y no como unidades abstractas cosificadas) dentro de procesos y relaciones colectivas no mediadas por el dinero, el mercado y el Estado. Pensemos en los destellos que experimentamos en los antagonismos de clase y las comunidades de lucha que fueron derrotados y disueltos en la d\u00e9cada anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los argumentos y apelaciones a la \u201clibertad\u201d de l@s negacionistas, si el concepto de realidad, y el significado que busca, son en \u00faltima instancia asuntos personales y subjetivos, si no tienen referencia a nada fuera de nuestra experiencia personal inmediata, fracasar\u00e1n estrepitosamente a la hora de ofrecer alg\u00fan resguardo o apoyo. La constituci\u00f3n del yo y de la libertad individual como portadora de resistencia produce un yo atormentado por sentimientos de humillaci\u00f3n y p\u00e9rdida de control, que busca una \u201crestauraci\u00f3n de la justicia\u201d por cualquier medio, y que se dirige contra todo lo que est\u00e1 fuera de su sentido de identidad expansionista. Dentro de este proceso, adem\u00e1s produce un entendimiento distorcionado del Estado, del mundo capitalista y de quienes percibe como aliad@s o enemig@s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al pasar al lenguaje de los derechos y a la reivindicaci\u00f3n de la autonom\u00eda de una individualidad entendida como propiedad privada inviolable, se abandona toda perspectiva de emancipaci\u00f3n social a trav\u00e9s de la abolici\u00f3n de la sociedad de clases y de la propiedad capitalista, lo que impide un ataque colectivo contra los peligros derivados de un virus infeccioso y todo lo que esto implica para la vida humana dentro del marco de las contradicciones capitalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s, quienes critican las restricciones y sus consecuencias, simultaneamente negando la pandemia, tambi\u00e9n ignoran que la libertad individual dentro de la sociedad capitalista es formal y limitada. Nadie elige libre y conscientemente ir a trabajar todas las ma\u00f1anas tras una reflexi\u00f3n meditada, ni tiene acceso directo a la forma en que se organiza el proceso laboral. La gente se ve obligada a hacerlo para sobrevivir, y son sus luchas colectivas las que determinan en que medida esta coacci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s o menos directa y violenta. En este contexto, el negacionismo en si, no es (ni puede ser) terreno de resistencia contra el Estado y las relaciones capitalistas. M\u00e1s bien es una forma de proteger una normalidad contra un problema ambiguo (la pandemia global). Para l@s negacionistas, la pandemia es la pesadilla de una sociedad encadenada que lucha por su derecho a dormir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de la pandemia s\u00f3lo un pu\u00f1ado de antivacunas muy comprometidos y con puntos de vista bastante confusos habr\u00edan considerado la vacunaci\u00f3n obligatoria de l@s trabajador@s de la salud como una manifestaci\u00f3n de un nuevo orden autoritario en auge<a href=\"#_edn26\" name=\"_ednref26\">[26]<\/a>. De hecho, si prescindimos del virus, se hace evidente que habr\u00eda que ser tremendamente torpe para realmente creer que la introducci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n contra las enfermedades infecciosas es algo meramente personal. Especialmente teniendo en cuenta c\u00f3mo esas \u201celecciones\u201d, incluso entre l@s profesionales de la salud, tienden a ser influenciadas por el c\u00edrculo vicioso de los medios sociales, en los que predominan ideolog\u00edas reaccionarias y enmarcadas en un caleidoscopio de la individualidad est\u00e9ril por doquier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trasfondo de tal implantaci\u00f3n imaginaria de la autonom\u00eda del yo y de una aproximaci\u00f3n al cuerpo a trav\u00e9s de la terminolog\u00eda del derecho, reconocemos, junto con Dauv\u00e9 que \u201cEl reclamo \u00abmi cuerpo es m\u00edo\u00bb parte de la creencia de que la<em> revoluci\u00f3n burguesa seguir\u00e1 complet\u00e1ndose y perfeccion\u00e1ndose por siempre. Bastar\u00eda con pedirle a la democracia que se llene de contenido y\u00a0 deje de ser \u00fanicamente una forma vac\u00eda. La cr\u00edtica radical no descarta tales tentativas: s\u00f3lo se\u00f1ala sus l\u00edmites. Cuando resulta imposible reconocer las causas de la opresi\u00f3n, es inevitable que l@s oprimid@s luchen contra sus efectos. En ese caso, reclamar la propiedad privada sobre su propio cuerpo es entendido como resistencia contra su apropiaci\u00f3n<\/em> [&#8230;] <em>Desafortunadamente esta consigna se revela como una ilusi\u00f3n. La propiedad individual no es seguridad alguna contra la expropiaci\u00f3n<\/em>. [&#8230;] <em>La reapropiaci\u00f3n de un@ mism@ solo puede ser colectiva<\/em>\u201d<a href=\"#_edn27\" name=\"_ednref27\">[27]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una defensa radical de los derechos individuales no es posible cuando no se reconocen las limitaciones de los mismos y mucho menos cuando su funci\u00f3n consiste en disminuir nuestra experiencia colectiva. La percepci\u00f3n extrema (y abstracta) del individuo producida por el imaginario liberal o, lo que es lo mismo, la incapacidad de comprender el car\u00e1cter social de una enfermedad contagiosa, son requisitos previos para que prospere dicha conceptualizaci\u00f3n equ\u00edvoca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sobreentiende que estas falsas individualidades basadas en una empresa, una familia, una tradici\u00f3n, una nacionalidad, una naci\u00f3n o a la sociedad en general, producen opresiones en nombre de un \u201cser colectivo\u201d, un \u201cnosotros\u201d que no hace m\u00e1s que perpetuar la dominaci\u00f3n existente. Pero la respuesta, como se\u00f1ala Dauv\u00e9, \u201c<em>no es multiplicar nuevos egos, sino la creaci\u00f3n de individualidades no alienadas<\/em> [&#8230;] T<em>odo lo positivo que obtenemos, todo lo que es &#8216;m\u00e1s humano&#8217;, es el resultado de acciones colectivas<\/em> [&#8230;] Si a alguien pertenecen n<em>uestros cuerpos es a los seres que nos aman y no en virt\u00fad de un &#8216;derecho&#8217; legalmente garantizado, sino porque nos vivimos y movemos, en cuerpo y alma, b\u00e1sicamente por ellos. Y, en tanto seamos capaces de amar a la especie humana, nuestro cuerpo le pertenece a ella<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s que socavar cualquier noci\u00f3n de existencia colectiva o incluso del propio concepto de salud p\u00fablica, la preocupaci\u00f3n y el cuidado por l@s que nos rodean es un elemento no negociable para la cr\u00edtica radical, precisamente porque considerar las relaciones sociales como obst\u00e1culos para el individuo suprime la verdadera riqueza de la experiencia humana. Esta preocupaci\u00f3n por los dem\u00e1s nunca se limit\u00f3 a los diferentes grados de vulnerabilidad, ni dependi\u00f3 de una evaluaci\u00f3n exhaustiva de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. La ausencia o la ambig\u00fcedad de alguna investigaci\u00f3n no es raz\u00f3n alguna para prescindir del cuidado humano y de no preocuparse por l@s dem\u00e1s. Resulta desconcertante y profundamente triste ver a personas (especialmente a compa\u00f1er@s cercan@s) dispuest@s a negociar ese cuidado o preocupaci\u00f3n en nombre de una cr\u00edtica al \u201ctotalitarismo cient\u00edfico\u201d o porque impone l\u00edmites a los egos personales y a las libertades individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos posicionamientos no tienen ninguna cr\u00edtica sistem\u00e1tica del discurso cient\u00edfico, ni representan una desobediencia heroica al autoritarismo del aparato estatal o capitalista. Lo que hacen m\u00e1s bien es una lectura selectiva o confusa de los datos disponibles sobre la pandemia y sus implicaciones sociales m\u00e1s amplias, guiada, sobre todo, por un intento de racionalizar (y rechazar) la pesada carga psicol\u00f3gica que supone el reconocimiento de la distop\u00eda en la que vivimos, y el abanico de responsabilidades que se nos ha impuesto de repente<a href=\"#_edn28\" name=\"_ednref28\">[28]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La identidad pol\u00edtica del negacionismo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es casualidad que la extrema derecha domine el movimiento negacionista a nivel mundial pues se trata de un espacio ideol\u00f3gico especialmente susceptible a las conspiraciones como racionalizaci\u00f3n de una p\u00e9rdida de control ampliada, con una inclinaci\u00f3n subyacente por el disciplinamiento autoritario. Al mismo tiempo, las tendencias fascistas tienen una rica historia de adopci\u00f3n de una pol\u00edtica de <em>Thanatos<\/em>, dirigida tanto contra los que \u201ccontaminan\u201d el tejido social o son miembr@s improductivos del mismo. El hecho de que estas mismas fuerzas pol\u00edticas estuvieran mayoritariamente a favor de la reapertura total de la econom\u00eda y de la reanudaci\u00f3n del proceso productivo a toda costa no fue, naturalmente, una casualidad. Tampoco lo fue que adoptaran con entusiasmo las narrativas de la inmunidad de reba\u00f1o, detr\u00e1s de las cuales apenas se ocultaba su darwinismo social y tendencias hacia la eugenesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El auge de movimientos post-fascistas es claramente un fen\u00f3meno global<a href=\"#_edn29\" name=\"_ednref29\">[29]<\/a>. En el caso de Grecia, el movimiento fue impulsado por las masivas protestas nacionalistas contra Macedonia y los pogromos racistas contra los inmigrantes en las islas griegas (y las regiones fronterizas), actividades que transformaron estas tendencias en una fuerza social considerable, que acab\u00f3 por desbordarse e integrarse en el aparato del Estado<a href=\"#_edn30\" name=\"_ednref30\">[30]<\/a>. Las universalizaci\u00f3nes de los individuos aislados y separados dentro del marco social dominante tienden a orientarse en abstracciones religiosas o nacionalistas. Como dicen algun@s compa\u00f1er@s de Tesal\u00f3nica, \u201c<em>las comunidades de nacionalistas y religiosas<\/em> [adquieren importancia] <em>como espacios de refugio que prometen estabilidad, un sentido de protecci\u00f3n y una recuperaci\u00f3n del control individual\/colectivo<\/em>, [en un momento] <em>en el que todas las dem\u00e1s referencias simb\u00f3licas o materiales poderosas (el afecto patriarcal del Estado, sus pol\u00edticas de bienestar, etc.) parecen derrumbarse<\/em>\u201d<a href=\"#_edn31\" name=\"_ednref31\">[31]<\/a>. En su intento de reconfigurar esta estructura patriarcal del Estado (es decir la obediencia a cambio de protecci\u00f3n), estas perspectivas fascistas encontraron en la pandemia un terreno f\u00e9rtil para su oposici\u00f3n, ya sea copiando conspiraciones extensamente difundidas (jud\u00edos-masones, 5G, Bill Gates, Soros) o mediante ofertas identitarias centradas en Grecia (la fe ortodoxa como protecci\u00f3n contra el virus, delirios sobre un ADN griego resistente, etc.). Esta turba coordinada trata de \u201c<em>invocar la patria y la ortodoxia<\/em> [&#8230;] <em>e incitan a un levantamiento nacional. Tratan de construir obsesivamente un imaginario que est\u00e9 en condiciones de enfrentarse a un enemigo invisible, cuyos or\u00edgenes pueden seguir siendo sombr\u00edos, pero cuyos objetivos parecen claros: la fragmentaci\u00f3n del territorio griego, la obstrucci\u00f3n de sus rituales religiosos, el estrangulamiento econ\u00f3mico de sus sectores m\u00e1s rentables, el sometimiento y el disciplinamiento de un pueblo inherentemente impotente\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a las tendencias fascistas, podemos presenciar tambi\u00e9n el circo de los libertarios (cuya preocupaci\u00f3n obsesiva es precisamente la defensa incondicional de la propiedad privada y del individuo frente a cualquier noci\u00f3n de inter\u00e9s colectivo y\/o de bien com\u00fan) y, por primera vez en un despliegue tan p\u00fablico, una confluencia negacionista (a menudo llamada \u201cQuerdenken\u201d) en la cual l@s fan\u00e1tic@s de Q-Anon, home\u00f3patas con afinidad hacia el misticismo o antirracionalistas con sensibilidad espiritual, se juntaron a manifestarse contra las medidas estatales, las mascarillas y las vacunas. Encontraron una oportunidad para difundir sus supersticiones de la nueva era, vender recetas de \u201ccuraci\u00f3n\u201d alternativas y promover tonter\u00edas astrol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La verdadera divisi\u00f3n del movimiento antagonista<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por desgracia, esta chusma de extrema derecha no ha logrado monopolizar el negacionismo. En determinados pa\u00edses (con Francia y Grecia a la cabeza de este fen\u00f3meno), una parte desproporcionadamente grande del entorno radical de izquierda\/antiautoritario se ha opuesto sistem\u00e1ticamente a las m\u00e1scaras, las medidas de distanciamiento social, las cuarentenas e incluso el rastreo de contactos, centr\u00e1ndose en la forma represiva (e irracional) en que se aplicaron en Grecia o, peor a\u00fan, cuestionando la propia pandemia. Siguiendo una trayectoria similar a la de la extrema derecha, este contingente tambi\u00e9n se ha sumado a la oposici\u00f3n a las vacunas y, en otros casos, al \u201cpase verde\/sanitario\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos observado que muchos de los que se movilizan pol\u00edticamente contra todo lo apenas hemos mencionado, tienen una imagen err\u00f3nea de la sociedad capitalista como una sociedad gobernada por la \u201cBig Pharma\u201d, \u201cBig Tech\u201d, los bancos, los medios de comunicaci\u00f3n y los pol\u00edticos neoliberales (a veces incluso tomando prestado el t\u00e9rmino de extrema derecha \u201cglobalistas\u201d). Al mismo tiempo, al igual que en el caso de la derecha, calificar estos fen\u00f3menos como \u201cteor\u00edas conspirativas\u201d no sirve de mucho. No porque no se basen en propagar extravagadamente banalidades esencialmente sin contenido (el Estado es un aparato monstruoso, las clases dominantes tienen intereses, la tecnolog\u00eda no es neutral, <em>ad nauseam<\/em>), sino porque tales modalidades de pensamiento est\u00e1n equipadas de antemano con un automatismo a prueba de fallos que traduce cualquier cr\u00edtica hacia ellas en una verificaci\u00f3n de su \u201cverdad\u201d: se sienten perseguid@s, difamad@s y silenciad@s por oponerse al <em>mainstream<\/em>. Ser incoherente hoy en d\u00eda se ha convertido en la v\u00eda m\u00e1s directa para convertirse en un m\u00e1rtir<a href=\"#_edn32\" name=\"_ednref32\">[32]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo, y a diferencia de la derecha, l@s negacionistas procedentes del movimiento antagonista no promueven el imaginario nacional o religioso como contrapeso al colapso del terreno colectivo\/social. Sin embargo, lo que hay que examinar es qu\u00e9 es exactamente lo que contraponen. En algunos casos, las tendencias negacionistas\/anti-vacunas de nuestros entornos intentan afirmar que l@s que se movilizan contra las medidas y las vacunas son un sujeto de clase que est\u00e1 (en el mejor de los casos) siendo instrumentalizado por la extrema derecha o la derecha religiosa porque fueron traicionados por la izquierda que apoya indirecta o directamente al Estado. En m\u00e1s de un pa\u00eds, tales argumentos han sido utilizados por (ex) compa\u00f1er@s para justificar la participaci\u00f3n en las mismas manifestaciones que l@s fascistas. Vale la pena se\u00f1alar, en este punto, que la acusaci\u00f3n que se oye a menudo de que estamos \u201cjuntando\u201d inexcusablemente el negacionismo de la izquierda y de la extrema derecha, ignora h\u00e1bilmente el hecho de que a menudo son ell@s mism@s l@s que lo permiten: seguramente no somos l@s \u00fanic@s que hemos o\u00eddo en conversaciones privadas, a (ex) camaradas declarar que \u201c<em>no les importa que estas posiciones sean sostenidas por fascistas si son correctas\u201d<\/em>, o cosas como \u201c<em>de momento es (desgraciadamente) s\u00f3lo la extrema derecha la que resiste\u201d<\/em>. Pero lo anecd\u00f3tico no est\u00e1 exento de justificaciones te\u00f3ricas en p\u00fablico: un sintom\u00e1tico texto franc\u00e9s concluye su an\u00e1lisis argumentando que \u201c<em>la poblaci\u00f3n est\u00e1 dividida entre los que perciben que los tecn\u00f3cratas (en Francia como en otras partes) est\u00e1n dispuestos a hacer absolutamente cualquier cosa para defender el sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico existente; y los que creen que estos tecn\u00f3cratas est\u00e1n haciendo lo que pueden en un momento dif\u00edcil, y que debemos exigir que nos protejan mejor<\/em>\u201d<a href=\"#_edn33\" name=\"_ednref33\"><em><strong>[33]<\/strong><\/em><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma similar, el colectivo italiano Wu Ming advierte del peligro de desestimar estas movilizaciones, as\u00ed como de \u201c<em>la facilidad con la que se aplicaron las etiquetas y la adhesi\u00f3n a lo que llamamos la &#8216;paz social pand\u00e9mica&#8217;\u201d<\/em>, y a\u00f1ade que estas movilizaciones son \u201c<em>contradictorias pero inevitables\u201d<\/em>. Interpretando que la presencia de tendencias fascistas s\u00f3lo es preocupante cuando hay grupos fascistas organizados, Wu Ming concluye que los participantes en estas luchas est\u00e1n esencialmente \u201c<em>preocupados por su propia proletarizaci\u00f3n<\/em>\u201d y que \u201c<em>llamar a todo esto &#8216;fascista&#8217; es al menos un signo de enga\u00f1o ideol\u00f3gico\u201d<\/em> procedente de una izquierda que se ha convertido en \u201c<em>partidaria activa del Estado<\/em>\u201d (Amiech) o en potenciales \u201c<em>guardianes del sistema<\/em> [y] <em>defensores del statu quo<\/em>\u201d (Wu Ming)<a href=\"#_edn34\" name=\"_ednref34\">[34]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otr@s van incluso m\u00e1s all\u00e1. Acusando a quienes se toman en serio la pandemia y sus peligros de \u201cserviles\u201d, &#8220;colaboradores del Estado\u201d, \u201ctotalitari@s de la higiene\u201d y otras tonter\u00edas similares, tales negacionistas ignoran deliberadamente las cr\u00edticas radicales a la gesti\u00f3n de la pandemia, declarando en esencia que la \u00fanica oposici\u00f3n real a las contradicci\u00f3nes contempor\u00e1neas proviene del rechazo a los encierros, las m\u00e1scarillas, el distanciamiento social y las vacunas. Diferenci\u00e1ndose con arrogancia de la sociedad \u201csubyugada\u201d y haci\u00e9ndose pasar por \u201cinsurgentes\u201d (una elecci\u00f3n de concepto que, en ausencia de una insurrecci\u00f3n, resulta particularmente absurda), l@s negacionistas ridiculizan el miedo generado por una enfermedad contagiosa al tiempo que elevan su inflada ansiedad hacia la biotecnolog\u00eda y la vigilancia. En las movilizaciones ven (y celebran) \u201clevantamientos\u201c contra la distop\u00eda tecno-biol\u00f3gica. Por nuestra parte, no vemos c\u00f3mo un discurso pol\u00edtico que emerge de la \u201cinvestigaci\u00f3n\u201c en l\u00ednea, los empujones algor\u00edtmicos y la magnificaci\u00f3n en los medios sociales de las posiciones m\u00e1s absurdas puede describirse como una especie de despertar contra un futuro tecno-dist\u00f3pico de vigilancia masiva<a href=\"#_edn35\" name=\"_ednref35\">[35]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al cuestionar la gravedad \u201cfabricada\u201c del SRAS-CoV-2, l@s negacionistas revelan esencialmente un deseo de volver a una normalidad anterior al \u201ctotalitarismo higi\u00e9nico\u201c y a la imposici\u00f3n del \u201capartheid\u201c<a href=\"#_edn36\" name=\"_ednref36\">[36]<\/a>, donde no se exig\u00edan certificados por parte de los Dr. Mengeles contempor\u00e1neos y se pod\u00eda disfrutar de la vida social sin restricciones ni exclusiones. En otras palabras, una vuelta a la vida antes del Coronavirus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No queremos poner en duda el deseo de escapar de la distop\u00eda en la que vivimos. Sin embargo criticamos la idea de que la salida de esta distop\u00eda pueda alcanzarse fingiendo que el virus es \u201cs\u00f3lo una gripe\u201c, neg\u00e1ndose conscientemente a tomar medidas de protecci\u00f3n contra \u00e9l, incluidas las vacunas cuya eficacia contra la infecci\u00f3n sintom\u00e1tica, la hospitalizaci\u00f3n o la muerte est\u00e1 abrumadoramente probada por los datos. No deja de sorprendernos que hayan perspectivas que normalmente son inteligentes y radicales que ahora creen que la respuesta adecuada a los intentos del Estado de reducirlo todo a la \u201cresponsabilidad individual\u201c radica en la libertad personal de indiferencia hacia una realidad social, en lugar de una lucha colectiva que ponga nuestros intereses por encima de los de la econom\u00eda y sus consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un individuo aislado se enfrenta a la supremac\u00eda de la ley (y sus dispositivos represivos), esta infunde temor y sumisi\u00f3n. S\u00f3lo la resistencia colectiva puede confrontarla y ridiculizarla. Pero la resistencia colectiva no es el conjunto de libertades individuales aisladas unidas bajo la salvaguardia de un dispositivo pol\u00edtico (que es lo que intenta la extrema derecha). Si la cr\u00edtica y la pr\u00e1ctica radical tienen algun papel que desempe\u00f1ar, no es el de sustituir un dispositivo pol\u00edtico (la extrema derecha) por otro (la izquierda) manteniendo intacto el contenido de los mismos, es decir, la libertad individual. Una lucha por la autonom\u00eda y la libertad individual contra el funcionamiento mal entendido del capital, el Estado y los desarrollos cient\u00edficos s\u00f3lo puede acabar reafirmando el capital en su totalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Semejante concepci\u00f3n del capital, el Estado e incluso de la ciencia es superficial y caricaturesca<a href=\"#_edn37\" name=\"_ednref37\">[37]<\/a>, pues personifica el capital. Y el capital, entendido como sujeto, supuestamente conspira y utiliza la pandemia como pretexto para imponer por la fuerza algo que, de todos modos, ya estaba en su agenda pero no hab\u00eda provocado el tipo de resistencia organizada que justificar\u00eda la introducci\u00f3n de medidas disciplinarias que se esconden tras el enga\u00f1o pand\u00e9mico. Adem\u00e1s, esta concepci\u00f3n del capital como sujeto conspirador encaja en \u00faltima instancia en un \u201canticapitalismo\u201c tanto de izquierdas como de extrema derecha\/antisemita, que no es m\u00e1s que un anticapitalismo fetichizado y reaccionario (como ha se\u00f1alado Postone).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo, el Estado no es concebido como una forma pol\u00edtica de las relaci\u00f3nes sociales capitalistas. M\u00e1s bien es considerado un instrumento de las \u00e9lites, algo que recuerda a los peores residuos del pensamiento marxista ortodoxo (por ende, esta concepci\u00f3n implica que un grupo diferente de \u00e9lites puede obligar al Estado a \u201cservir al pueblo\u201c). Partiendo de este enfoque, podemos identificar un punto clave para los diversos malentendidos y exageraciones en torno a la \u201cpol\u00edtica de la disciplina\u201c: dado que el disciplinamiento es entendido como un fin en s\u00ed mismo, las intervenciones estatales que garantizan la reproducci\u00f3n social son eliminadas del panorama, al mismo tiempo que la reproducci\u00f3n espec\u00edfica del proletariado \u2013como condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> de la producci\u00f3n capitalista\u2013 es mistificada. Adem\u00e1s, estos posicionamientos creen que las autoridades p\u00fablicas y transnacionales que promueven vacunas supuestamente experimentales o peligrosas est\u00e1n por alguna raz\u00f3n dispuestas a sacrificar la salud y la vida de miles de millones de proletari@s y la mercanc\u00eda m\u00e1s valiosa para la acumulaci\u00f3n capitalista, la fuerza de trabajo, con el fin de garantizar los beneficios de unas pocas empresas farmac\u00e9uticas y de grandes empresas tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos se\u00f1alado, esta desafortunada confusi\u00f3n hace que l@s negacionistas sean incapaces de aceptar y analizar las reconfiguraciones cruciales entre los actores estatales y el capital. Partiendo de un cuento de una agenda de disciplinamiento omnipresente y abstracto dentro del marco du un \u201cfiasco pand\u00e9mico\u201c, no es posible explicar porque los ejes centrales de la econom\u00eda pol\u00edtica global de las \u00faltimas d\u00e9cadas hayan sido paralizados de la noche a la ma\u00f1ana. En este contexto, cambios notables como hacer la vista gorda ante el \u201cdesastroso\u201c aumento de la deuda p\u00fablica; la intervenci\u00f3n directa de los bancos centrales a trav\u00e9s de la imprenta de dinero sin condiciones de austeridad o exclusi\u00f3n de los estados fiscalmente \u201cindisciplinados\u201c; la provisi\u00f3n de fondos de la UE en t\u00e9rminos de subvenciones (y no de pr\u00e9stamos); nada de esto puede entenderse ni remotamente dentro del marco de una \u201cgripe\u201c que permite a Big Pharma\u201c enriquecerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, unas breves palabra sobre la ciencia.\u00a0 En vez de dejarse abrumar por el imaginario de un aparato tecno-dist\u00f3pico que vigila y recoge datos destinados \u201c<em>a entrenar robots y desarrollar los innumerables algoritmos que determinar\u00e1n lo que hacemos, podemos y queremos\u201c<\/em><a href=\"#_edn38\" name=\"_ednref38\">[38]<\/a>, preferimos entender la ciencia simultaneamente como una fuerza productiva, como conocimiento social expropiado y como proceso de producci\u00f3n. En efecto, en el capitalismo moderno el proceso de producci\u00f3n se ha transformado generalmente en un proceso cient\u00edfico. Pero el proceso de producci\u00f3n no es s\u00f3lo un proceso de valorizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n un proceso de producci\u00f3n de valor de uso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estos valores de uso satisfacen las necesidades tanto de la producci\u00f3n capitalista de mercanc\u00edas como de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Evidentemente, la ciencia \u201c<em>aparece como un atributo del capital sobre el trabajo productivo\u201c<\/em>, como \u201c<em>el poder del capital sobre el trabajo vivo\u201c<\/em> (Marx, <em>Grundrisse<\/em>) y de ah\u00ed surge la lucha proletaria contra las m\u00e1quinas y la ciencia como forma de poder del capital y de alienaci\u00f3n. Pero al mismo tiempo, es una fuerza productiva social que satisface las necesidades humanas y, en el caso de la medicina y la farmacia, la necesidad m\u00e1s elemental de las personas de mantenerse sanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de l@s que buscan en la metaf\u00edsica religiosa la respuesta a los problemas provocados por el virus, la mayor\u00eda de l@s negacionistas de derecha e izquierda tratan de contrarrestar las pruebas cient\u00edficas de los peligros de la pandemia (y de la eficacia de las vacunas) recurriendo a otr@s cient\u00edfic@s. Este enfoque, en la medida en que podemos diferenciarlo de los (m\u00faltiples) discursos pseudocient\u00edficos (microchips en las vacunas, personas vacunadas que se convierten en imanes, vacunas de ARNm que cambian el ADN humano, etc.), no s\u00f3lo se diferencia de las opiniones religiosas autorreferenciales (Jes\u00fas nos salvar\u00e1, la santa comuni\u00f3n no puede ser contagiosa, etc.). Tambi\u00e9n trata de resaltar su credibilidad subrayando que el negacionismo es tambi\u00e9n resultado de la evidencia cient\u00edfica, con la diferencia de que l@s cient\u00edfic@s \u201ccr\u00edtic@s\u201c son difamad@s y silenciad@s precisamente porque no se adaptan al discurso oficial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un aspecto interesante de este enfoque es el intento de politizar y despolitizar simultaneamente esta perspectiva alternativa y supuestamente no sumisa. As\u00ed, vemos que lamenta que el discurso cient\u00edfico oficial (OMS, CDC, etc.) sea profundamente pol\u00edtico, al servicio de la opresi\u00f3n generalizada (apartheid, separaci\u00f3n, ciudadan\u00eda de segunda clase, etc.), al tiempo que se muestra escandalosamente indiferente hacia las posiciones pol\u00edticas de l@s cient\u00edfic@s que defiende.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado de todo esto es lamentable. Compa\u00f1er@s que han aportado mucho al movimiento antagonista han acabado reproduciendo y repitiendo las palabras de cient\u00edfic@s con posiciones neoliberales pro-mercado o hasta de extrema derecha. Y, por supuesto, no faltan los charlatanes y aquell@s que aprovechan el miedo y la inseguridad generalizados para beneficiarse econ\u00f3micamente de las dudas que difunden. En cualquier caso, no vemos una cr\u00edtica sistem\u00e1tica a la raz\u00f3n cient\u00edfica, sino la toma de posici\u00f3n acr\u00edtica de cualquier punto de vista que potencie las sospechas preexistentes y alivie de la pesada carga psicol\u00f3gica que supone aceptar la horrible realidad del virus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante sin embargo recalcar que la cr\u00edtica de estas posiciones no pretende promover una recepci\u00f3n acr\u00edtica de l@s expert@s, ni pretende proponer que los objetivos (limitados) de la ciencia sean aceptados ciegamente. Si la ciencia se present\u00f3 en el pasado como una alternativa a sistemas de pensamiento metaf\u00edsicos desacreditados, como la religi\u00f3n, esto no significa que haya tenido \u00e9xito a la hora de ofrecer una explicaci\u00f3n coherente y completa del mundo y de nuestra posici\u00f3n en \u00e9l. En el marco actual, de hecho, la ciencia ni siquiera intenta ofrecer sugerencias para una forma diferente de organizar y reproducir la totalidad de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, a diferencia de los argumentos de l@s negacionistas, si bien la cr\u00edtica radical no celebra la autoridad de l@s expert@s o de la ciencia en general, y mucho menos cuando se plantean cuestiones sociales, no se reduce a respaldar y promover la posici\u00f3n de todo no expert@. Cuando Ivan Illich criticaba el hecho de que las nuevas tecnolog\u00edas m\u00e9dicas supriman las m\u00e1s antiguas, aunque \u00e9stas sean claramente m\u00e1s eficaces, no estaba insinuando (como hacen much@s negacionistas hoy en d\u00eda) que la soluci\u00f3n a las enfermedades modernas (como el Covid-19) radica en la aplicaci\u00f3n de panaceas o antiguos aceites de serpiente (y a menudo m\u00e9dicamente desacreditados). Rebelarse contra la dominaci\u00f3n tecnol\u00f3gica puede crear nuevas formas de comunidad, pero tambi\u00e9n puede reforzar el nihilismo y una subjetividad confusa y sin fundamento. La irracionalidad nunca fue un buen contrapeso contra la raz\u00f3n instrumental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El marco en el que se sit\u00faa la cr\u00edtica de l@s expert@s no es en la idea delirante de que cada un@ de nosotr@s puede expresar opiniones igualmente v\u00e1lidas sobre cuestiones de epidemiolog\u00eda, inmunolog\u00eda o enfermedades transmisibles. Parte, de hecho, del reconocimiento de que toda posici\u00f3n cient\u00edfica existe en un marco hist\u00f3rico determinado y refleja unas relaciones sociales determinadas. La cuesti\u00f3n clave es acertar con el marco hist\u00f3rico y estructural, y no cuestionar evidencias de la medicina tras leer un post en Facebook. En todo caso, y desde un punto de vista puramente metodol\u00f3gico, la direcci\u00f3n de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica, las inversiones que se realizan y las opciones seg\u00fan las cuales se distribuyen sus resultados, expresan din\u00e1micas y relaciones dadas que est\u00e1n determinadas por el modo de producci\u00f3n capitalista predominante. Esto no significa, sin embargo, que el conocimiento cient\u00edfico, la investigaci\u00f3n o sus resultados sean por definici\u00f3n falsos, enga\u00f1osos, in\u00fatiles o hechos a medida para promover intereses oscuros. El instrumento clave de la cr\u00edtica radical reside precisamente en la exposici\u00f3n de las condiciones sociales en las que se desarrolla el discurso y el trabajo cient\u00edfico, as\u00ed como en el intento de explicar sus consecuencias m\u00e1s amplias. El intento de desacreditar todos los avances cient\u00edficos debido a la realidad social en la que son producidos, no s\u00f3lo est\u00e1 condenado a toparse obst\u00e1culos insuperables, sino a fomentar posiciones reaccionarias<a href=\"#_edn39\" name=\"_ednref39\">[39]<\/a>. Como hemos demostrado aqu\u00ed, nuestra posici\u00f3n ante las medidas y las vacunas no es el resultado del hecho de que nos hayamos convertido repentinamente en expert@s en epidemiolog\u00eda \u2013aunque esto no significa que seamos incapaces de entender esta rama investigativa. Nuestra posici\u00f3n parte esencialmente del estudio del papel hist\u00f3rico del poder estatal, de un enfoque m\u00faltiple de la ciencia dentro de una sociedad capitalista y de una posici\u00f3n comunista entorno al problema de la convivencia colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cr\u00edtica contra la realidad cient\u00edfica y m\u00e9dica podr\u00eda adoptar, por ejemplo, basarse en la indignaci\u00f3n ante el hecho de que los tratamientos y medicamentos existentes no est\u00e9n disponibles, por cuestiones de rentabilidad, para las poblaciones que el capital trata como superfluas. Paralelamente, se puede criticar el hecho de que no existiera una preparaci\u00f3n seria y sistem\u00e1tica de vacunas o medicamentos para el caso de una pandemia, precisamente porque tal evento era irrelevante e incoherente con la perspectiva de ganancias a corto plazo<a href=\"#_edn40\" name=\"_ednref40\">[40]<\/a>. S\u00f3lo cuando estuvo claro de que era una necesidad directa para luchar contra una pandemia mundial, se destinaron fondos (p\u00fablicos) casi ilimitados a la investigaci\u00f3n de vacunas, con la consecuencia de que ahora hay casi 10 vacunas diferentes y muy eficaces en circulaci\u00f3n<a href=\"#_edn41\" name=\"_ednref41\">[41]<\/a>. En lugar de criticar este inter\u00e9s previamente sesgado de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, condenando la falta de acceso al conocimiento cient\u00edfico y al tratamiento en grandes partes del mundo, l@s negacionistas han optado por centrarse en el derecho a rechazar la vacunaci\u00f3n bas\u00e1ndose en miedos abstractos y en una imagen distorsionada de lo que significa el desarrollo cient\u00edfico<a href=\"#_edn42\" name=\"_ednref42\">[42]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La cortina de humo de la oposici\u00f3n a la vacunaci\u00f3n obligatoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que las medidas del Estado pretenden reproducir sin altos costos y a larga escala la fuerza de trabajo sana y productiva, las recientes medidas en torno a la vacunaci\u00f3n pretenden evitar tanto una nueva oleada de muertes como el colapso de la atenci\u00f3n hospitalaria, como ocurri\u00f3 el pasado invierno, y la posibilidad de un nuevo cierre. La vacunaci\u00f3n, en la medida en que act\u00faa como prevenci\u00f3n eficaz contra el SARS-Cov-2, es la soluci\u00f3n m\u00e1s barata dentro del marco del mercado, encajando as\u00ed en la estrategia m\u00e1s amplia del gobierno de seguir reduciendo (y privatizando) el sistema sanitario. Como ya declar\u00f3 el primer ministro griego Mitsotakis, no s\u00f3lo no hay intenci\u00f3n de contratar, aumentar el gasto y apoyar el sistema sanitario p\u00fablico, sino que, por el contrario, el objetivo es cerrar a\u00fan m\u00e1s hospitales regionales y avanzar en la privatizaci\u00f3n fomentando la entrada de empresas privadas en los hospitales, permitiendo as\u00ed que una parte del gasto p\u00fablico estimule la rentabilidad del capital privado<a href=\"#_edn43\" name=\"_ednref43\">[43]<\/a>. Adem\u00e1s, la vacunaci\u00f3n no es s\u00f3lo una soluci\u00f3n barata para el Estado, sino tambi\u00e9n para los capitalistas: a pesar de ser un arma preventiva importante en la lucha contra la pandemia, tambi\u00e9n es una excusa para abolir las medidas de protecci\u00f3n en los lugares de trabajo y, por tanto, para que no vuelva a haber problemas y bloqueos en la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y en las ganancias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la reducci\u00f3n de la mortalidad y la prevenci\u00f3n del colapso de los hospitales mediante la vacunaci\u00f3n masiva tambi\u00e9n influye en la estabilidad estatal y su legitimaci\u00f3n, no s\u00f3lo porque un desarollo contrario al esperado tendr\u00eda un alto coste pol\u00edtico para el gobierno al socavar a\u00fan m\u00e1s la fr\u00e1gil confianza en el Estado, sino tambi\u00e9n porque permite al Estado presentarse como entidad racional frente a enemig@s desacreditad@s e irracionales. Es tambi\u00e9n desde esta perspectiva que hay que examinar la campa\u00f1a de ataque a l@s no vacunad@s: consciente del fracaso de la \u201ccampa\u00f1a\u201c de vacunaci\u00f3n y de los grandiosos planes de vuelta a la normalidad, el Estado conserva un plan de repliegue para que cuando los casos aumenten, y la presi\u00f3n sobre el sistema sanitario se intensifique y el fracaso sea evidente, la responsabilidad ya no sobrecaiga en el aparato estatal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo deplorable de la pol\u00edtica de gesti\u00f3n del gobierno (en cuanto a la vacunaci\u00f3n obligatoria de l@s trabajador@s de la salud) tambi\u00e9n se pone de manifiesto d\u00f3nde un tema pr\u00e1cticamente inexistente se convierto en algo central, puesto que la mayor\u00eda de los m\u00e9dicos y enfermeras ya hab\u00edan sido vacunad@s antes del anuncio de la vacunaci\u00f3n obligatoria. Sin embargo, con esta t\u00e1ctica, lo \u00fanico que se ha obtenido es agrupar al movimiento antivacunas y a la vez cementar una baja tasa de vacunad@s con tr\u00e1gicas consecuencias para la poblaci\u00f3n. Pero esta evidente contradicci\u00f3n no disuade al gobierno, que trata de generar una situaci\u00f3n en la que tod@s salgan ganando: si la coerci\u00f3n conduce a un aumento de las vacunaciones, esto implicar\u00e1 que el Estado pueda acercarse al objetivo de evitar otro <em>lockdown<\/em> y lograr una mayor apertura de la econom\u00eda; por otro lado, si agrupa y aumenta el n\u00famero de antivacunas, puede culparlos del aumento de casos, esquivar su propia responsabilidad y justificar el desarollo de una desregulaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n ya en marcha. Una vez m\u00e1s el contenido ideol\u00f3gico y espectacular del Estado se ajusta al comentario de Debord que se\u00f1alaba que la democracia quiere \u201cser juzgada por sus enemigos y no por sus resultados\u201c. En este caso, el \u201cenemigo\u201c es el \u201cmovimiento antivacunas\u201c.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero reconocer estos aspectos apenas mencionados no es suficiente para constituir una cr\u00edtica radical. A un nivel muy elemental, el hecho de que una forma de protecci\u00f3n contra el SRAS-Cov-2 reduzca los costes, genere beneficios y refuerce la legitimidad del Estado no es en s\u00ed mismo una raz\u00f3n para rechazarla. Contrariamente a algun@s supuest@s revolucionari@s, no estamos en contra de que el Estado y el capital nos prefieran vivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que est\u00e1 quedando siempre m\u00e1s claro con el paso del tiempo es que l@s antivacunas son un enemigo prefabricado. No, por supuesto, en el sentido estricto de que el Estado haya creado este movimiento desde cero y haya conspirado para promoverlo (aunque la Iglesia, como parte del Estado en Grecia, y una serie de organizaciones de extrema derecha al margen de Nueva Democracia desempe\u00f1aron un papel central en su formaci\u00f3n), sino en el sentido espec\u00edfico de que lo reforz\u00f3 con el autoritarismo, la opacidad y la absurdidad sistem\u00e1tica tanto de las medidas (y medias medidas) que adopt\u00f3 desde el comienzo de la pandemia, como de las formas en que aprovech\u00f3 el fortalecimiento del movimiento negacionista para presentarse como un exponente responsable y racional del \u201cinter\u00e9s general\u201c frente al individualismo irracional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos mencionado, la vacunaci\u00f3n obligatoria del personal sanitario contra una serie de enfermedades infecciosas ya formaba parte de la legislaci\u00f3n europea para proteger a l@s trabajador@s y a l@s pacientes mucho antes de la pandemia de Coronavirus. En muchos pa\u00edses incluso la vacunaci\u00f3n de l@s ni\u00f1@s es obligatoria para poder inscribirl@s en guarder\u00edas o escuelas. Estas medidas que obligan a l@s trabajador@s de la salud a retirarse del trabajo si, por ejemplo, tienen tuberculosis activa, tienen como objetivo, desde el punto de vista del capital, proteger la salud de la fuerza de trabajo para limitar la p\u00e9rdida de d\u00edas de trabajo, es decir, la producci\u00f3n de valor y de ganancias. Pero es absurdo no reconocer que tambi\u00e9n responden a una necesidad colectiva de clase fundamental. \u00bfTal obligaci\u00f3n fue tambi\u00e9n una especie de \u201cdictadura\u201c en el pasado, o s\u00f3lo lo fue a causa del Coronavirus? Con una pandemia activa que ha cobrado m\u00e1s de 5.3 millones de v\u00edctimas registradas (la mayor\u00eda de ellas en pa\u00edses con sistemas sanitarios desarrollados), y que mata m\u00e1s de 80 personas al d\u00eda en Grecia (de media), la vacunaci\u00f3n cobra a\u00fan m\u00e1s importancia para nuestra salud, aunque est\u00e1 claro que no es una panacea. Cada vez es m\u00e1s evidente que la mejor oportunidad de evitar el reciclaje perpetuo de esta pandemia reside en aumentar el porcentaje de quienes tienen suficientes anticuerpos para minar los peligros del virus, y en este sentido, las vacunas son esenciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto, y desde el punto de vista de los intereses proletarios, no tiene sentido plantear una dicotom\u00eda abstracta entre obligaci\u00f3n y libertad. El derecho laboral, es decir, la forma cosificada y alienada que adoptan los resultados de la lucha de clases dentro del derecho capitalista, as\u00ed lo demuestra. En Grecia, por ejemplo, el derecho laboral sigue incluyendo prohibiciones y obligaciones, algunas de las cuales favorecen a l@s trabajador@s: proh\u00edbe los despidos por actividad sindical y las contrahuelgas de l@s empresari@s. El derecho laboral tambi\u00e9n incluye la libertad individual de cada trabajador\/a para llegar a acuerdos con l@s empresari@s que esencialmente violan las leyes laborales y\/o los convenios colectivos. De hecho, la apelaci\u00f3n a la \u201clibertad del individuo para decidir por s\u00ed mismo\u201c fue un arma ideol\u00f3gica clave para la desregulaci\u00f3n del derecho laboral, como qued\u00f3 en evidencia en el debate sobre el l\u00edmite de la jornada laboral de diez horas introducido por el gobierno griego. En cualquier caso, la coacci\u00f3n no va necesariamente en contra de los intereses de clase, al igual que el derecho de elecci\u00f3n individual no necesariamente favorece los intereses de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde una perspectiva m\u00e1s amplia, est\u00e1 claro que el car\u00e1cter obligatorio del derecho sirve a la reproducci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas. La abolici\u00f3n de este car\u00e1cter obligatorio y la superaci\u00f3n comunista del derecho no radica, sin embargo, en el \u201cderecho a la libertad individual de elecci\u00f3n\u201c, sino en la abolici\u00f3n de la separaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de una comunidad real en lugar de la comunidad ilusoria de individuos separados. Todo esto mediante la intensificaci\u00f3n de la lucha de clases. Y desde este punto de vista, la dicotom\u00eda entre obligaci\u00f3n y libertad individual es falsa. Las separaciones impuestas a l@s no vacunad@s no son un mero producto de medidas estatales, sino que expresan la separaci\u00f3n como esencia com\u00fan de los individuos en la sociedad capitalista. El Estado impone la unidad mediante la coacci\u00f3n y la exclusi\u00f3n. En la medida en que l@s antivacunas enmarcan su rechazo entorno a la \u201cresponsabilidad personal\u201c, invitan al Estado a presentarse como la \u00fanica expresi\u00f3n del inter\u00e9s colectivo o social, intensificando as\u00ed las exclusiones precisamente porque la \u00fanica unidad que el Estado puede imponer se basa en la exclusi\u00f3n generalizada. La abolici\u00f3n de la exclusi\u00f3n, al igual que la abolici\u00f3n de la coacci\u00f3n, no puede lograrse apelando a su propia base fundacional, es decir, a la \u201celecci\u00f3n personal\u201c del individuo separado, tanto si hablamos de vacunas como de ex\u00e1menes o de mascarillas<a href=\"#_edn44\" name=\"_ednref44\">[44]<\/a>. La abolici\u00f3n de la exclusi\u00f3n como marco necesario de la autoridad estatal exige la creaci\u00f3n de una comunidad que funcione mediante una aut\u00e9ntica solidaridad y, por tanto, la asunci\u00f3n de todas las medidas necesarias para contener la pandemia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para concluir: lo que est\u00e1 en juego no es el car\u00e1cter obligatorio de la vacunaci\u00f3n en s\u00ed, ni el eslogan pegadizo de \u201cresistir al autoritarismo estatal\u201c. M\u00e1s bien los aspectos m\u00e1s importantes parten de t\u00e9rminos concretos y del nivel de aceptaci\u00f3n (o negaci\u00f3n) del peligro del virus y de la eficacia de las medidas de protecci\u00f3n. Por eso nunca antes hab\u00edamos visto movilizaciones contra las medidas obligatorias\/precautorias existentes para las enfermedades transmisibles como expresiones de estigmatizaci\u00f3n, separaci\u00f3n y \u201capartheid sanitario\u201c. El \u201cderecho a elegir\u201c en el contexto actual aparece como el derecho a no tomar medidas para la contenci\u00f3n de la pandemia y, por tanto, adquiere (y atrae) f\u00e1cilmente un contenido reaccionario e individualista, ya sea informado por la ignorancia o, peor a\u00fan, por la indiferencia y el darwinismo social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista de la solidaridad de clase y social, la vacunaci\u00f3n es un acto evidente para proteger y cuidar a l@s que nos rodean. Su uso y manipulaci\u00f3n por parte del Estado no invalida esta realidad. Por esta raz\u00f3n, la ant\u00edtesis entre el Estado y los antivacunas es falsa. Los antivacunas no est\u00e1n en contra de la gesti\u00f3n estatal de la crisis sanitaria real, ya que en realidad la intensifican, ni analizan la pol\u00edtica de vacunaci\u00f3n del Estado en sus verdaderas dimensiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posicionarnos contra la gesti\u00f3n estatal de la pandemia, que se dirige contra los intereses y las necesidades proletarias, significa que debemos promover la lucha colectiva por la satisfacci\u00f3n de nuestras necesidades que incluye, pero no se reduce, a la vacunaci\u00f3n universal. En lugar de defender los autoenga\u00f1os de l@s negacionistas que disfrazan su indiferencia ante la pandemia con movilizaciones contra el autoritarismo gubernamental, debemos exigir el acceso universal a todas las posibilidades preventivas y terap\u00e9uticas. Como dijo un grupo de trabajador@s sanitari@s en huelga en mayo de 1968, \u201c<em>una verdadera lucha contra la enfermedad, que implicara una extensi\u00f3n considerable de la idea de medicina preventiva, se convertir\u00eda r\u00e1pidamente en pol\u00edtica y revolucionaria, ya que ser\u00eda una lucha contra una sociedad inhibidora y represiva<\/em>\u201c<a href=\"#_edn45\" name=\"_ednref45\">[45]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las divisiones y antagonismos inherentes a la sociedad capitalista siempre se reflejar\u00e1n en su forma pol\u00edtica, es decir, en el Estado. Cuando estas contradicciones se imponen a trav\u00e9s de medidas represivas, los sentimientos antiestatales (tambi\u00e9n inherentes) llegar\u00e1n a la superficie y explotar\u00e1n en formas divergentes de oposici\u00f3n. Sin embargo, fetichizar estas oposiciones, descuidando su contenido subyacente, hace que la cr\u00edtica sea incapaz de reconocer una verdad hist\u00f3rica: la oposici\u00f3n contra ciertas circunstancias puede ser f\u00e1cilmente reaccionaria, una categor\u00eda que no es exclusiva de los fascistas organizados (aunque claramente no est\u00e1n lejos de ella).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La necesaria oposici\u00f3n al Estado y a su gesti\u00f3n pierde su potencial emancipador cuando es entendida como indiferencia hacia una amenaza real, basada en gran medida en la ilusi\u00f3n de que determinadas individualidades (normalmente, cuerpos j\u00f3venes y sanos) se ven a s\u00ed mismas m\u00e1s all\u00e1 del riesgo. Resistirse a las medidas de precauci\u00f3n efectivas contra un virus transmitido por el aire en nombre de una conceptualizaci\u00f3n de la libertad que excluye preventivamente a las categor\u00edas vulnerables (es decir, proletarias) no puede ser el fundamento de un cuestionamiento radical de la sociedad existente. La descomposici\u00f3n de la existencia y la resistencia colectivas a trav\u00e9s de la represi\u00f3n y la austeridad, responsable de producir el marco subyacente en el que tienen lugar las movilizaciones contempor\u00e1neas contra las mascarillas y el virus, no puede reconstituirse apelando a la vaciedad de la autonom\u00eda individual frente a una amenaza colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Antithesi\/cognord, 23 de septiembre de 2021<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[1]<\/a> Todo el norte de Evia, una gran parte de los bosques al norte de Atenas y muchos otros bosques y localidades fueron consumidos por los incendios forestales en el verano de 2021 en toda Grecia. Los incendios quemaron m\u00e1s de 1.200.000 hect\u00e1reas de bosque debido a la degradaci\u00f3n cr\u00f3nica del servicio forestal y a la ausencia de cualquier medida sustancial de prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n. Durante los incendios, que crearon un ambiente asfixiante en Atenas y en muchas otras zonas durante varios d\u00edas, la respuesta del Estado fue pr\u00e1cticamente inexistente \u2013aparte de una medida de evacuaci\u00f3n (con tintes propagand\u00edsticos) de todas las zonas afectadas y del env\u00edo de fuerzas policiales a lugares donde se necesitaban bomberos. Esta estrategia tuvo resultados desastrosos, ya que la participaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n local en la lucha contra los incendios es irremplazable, como se ha demostrado muchas veces en el pasado y durante la cat\u00e1strofe de este a\u00f1o. Despu\u00e9s de los incendios, el gobierno aprob\u00f3 una ley que, en lugar de reforzar el diezmado departamento forestal, introdujo una instituci\u00f3n que ser\u00e1 la \u201cpatrocinadora de la reforestaci\u00f3n\u201d y que se encargar\u00e1 de toda la restauraci\u00f3n forestal. Aparte del hecho de que la reforestaci\u00f3n artificial de las zonas quemadas s\u00f3lo debe llevarse a cabo si la reforestaci\u00f3n natural fracasa, parece que dicha instituci\u00f3n est\u00e1 al servicio de las grandes empresas capitalistas que emprenden proyectos para los cuales es necesario despejar y destruir zonas forestales (miner\u00eda de oro, producci\u00f3n de energ\u00eda, etc.). Estas empresas est\u00e1n obligadas por ley a llevar a cabo la reforestaci\u00f3n de una zona de la misma superficie a su cargo para restablecer el \u201cequilibrio medioambiental\u201d. Por lo tanto, al asumir el papel de promotor de la reforestaci\u00f3n, consiguen cumplir de antemano los requisitos medioambientales y est\u00e1n autorizadas a destruir grandes superficies sin ninguna otra obligaci\u00f3n por su parte, ya que la ley no contiene ninguna disposici\u00f3n que impida dicha compensaci\u00f3n. Es indicativo que, hasta ahora, empresas como Hellenic Petroleum, Independent Power Transmission Operator, Public Power Corporation y Coca Cola 3E est\u00e9n entre las primeras en recibir este encargo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Todos los informes contempor\u00e1neos muestran de forma inequ\u00edvoca que la nueva estrategia de \u201cgesti\u00f3n\u201d de las oleadas migratorias consiste principalmente en expulsiones ilegales que a menudo acaban asesinando a much@s migrantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Para un resumen, v\u00e9ase Roufos, Pavlos (2021) \u201cGoverning the Ungovernable\u201d, en: \u201cBrooklyn Rail\u201d (abril), &lt;https:\/\/brooklynrail.org\/2021\/04\/field-notes\/Governing-the-Ungovernable&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Por supuesto, somos conscientes de que el concepto de salud p\u00fablica no tiene ning\u00fan significado hist\u00f3rico en una sociedad no dominada por el Estado capitalista. Sin embargo, el acto de negar el concepto de salud p\u00fablica para demostrar su oposici\u00f3n al Estado es tan pubertario (y cercano al libertarismo) como negar el salario bas\u00e1ndose en la cr\u00edtica del dinero. Por nuestra parte, utilizamos el concepto de salud p\u00fablica no para denotar la gesti\u00f3n estatal de la salud per se, sino para describir la existencia de un car\u00e1cter social y colectivo de la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> El hecho de que el Estado impusiera estas medidas de forma autoritaria e irracional es una expresi\u00f3n de su incapacidad para resolver la naturaleza contradictoria de los objetivos que debe alcanzar simult\u00e1neamente, as\u00ed como un reflejo de los fetiches ideol\u00f3gicos de l@s gobernantes. Sin embargo, es realmente absurdo que todav\u00eda haya personas incapaces de comprender que minimizar el contacto social durante una enfermedad contagiosa es una medida razonable, aplicable tanto si hablamos de un Estado capitalista moderno como de una sociedad feudal o incluso del comunismo, y no una expresi\u00f3n de un nuevo totalitarismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> La cuesti\u00f3n es que la tarea de controlar las tasas de infecci\u00f3n, la eficacia de las vacunas y los ex\u00e1menes ya no recae en un sistema m\u00e1s o menos centralizado, sino que se deja a la discreci\u00f3n de las empresas privadas, bajo la amenaza de multas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> Las 93.000 dosis administradas diariamente en junio pasaron a ser 69.000 en julio y s\u00f3lo 28.000 en agosto. A principios de octubre, el ritmo diario de vacunaciones hab\u00eda bajado a unas 5.600 dosis diarias (Bouloutza, Penny (2021) \u201cVacunas en ca\u00edda libre\u201d, en \u201cKathimerini\u201d, 14 de octubre, &lt;https:\/\/www.kathimerini.gr\/society\/561538141\/emvoliasmoi-se-eleytheri-ptosi\/&gt;). A partir de noviembre, una comparaci\u00f3n directa es bastante in\u00fatil, ya que el suministro de la tercera dosis tambi\u00e9n ha iniciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> Quien haya viajado por Grecia durante el verano pudo constatar que no hay controles serios de los certificados de vacunaci\u00f3n, de ex\u00e1menes y de recuperaci\u00f3n. Por tanto, la consiguiente explosi\u00f3n de casos en los destinos tur\u00edsticos no fue una sorpresa. Como suele ocurrir, una situaci\u00f3n absurda produce respuestas rid\u00edculas: en algunas islas, por ejemplo, las medidas restrictivas contra el aumento de los contagios consistieron en prohibir la m\u00fasica en bares y discotecas (por lo dem\u00e1s, abiertos). Se hizo com\u00fan que l@s trabajador@s estacionales siguieran trabajando aun estando infectad@s, dado que l@s jef@s no estaban dispuestos a perder sus ganancias. Del mismo modo, l@s turistas que daban positivo en las islas se apresuraban a marcharse, ya que no hab\u00eda infraestructuras ni facilidades para su alojamiento durante una cuarentena (supuestamente) obligatoria de diez d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Este texto fue publicado a finales de septiembre de 2021. La tasa de infecci\u00f3n en ese momento era de unos 1.500 nuevos casos al d\u00eda. En este momento (principios de diciembre de 2021), la tasa de infecci\u00f3n se sit\u00faa en m\u00e1s de 7.000 al d\u00eda, las hospitalizaciones han aumentado masivamente, las unidades de UCI est\u00e1n totalmente ocupadas y la media de muertes ha alcanzado aproximadamente 90 personas al d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> Amiech, Matthieu (2021) <em>Ceci n&#8217;est pas une crise sanitaire: Pourquoi s&#8217;opposer \u00e0 l&#8217;installation du pass sanitaire et \u00e0 l&#8217;obligation vaccinale<\/em>, \u00e9ditions La Lenteur, P. 27.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> Por la parte medicinal esta se concentraba, por un lado, en el absurdo esfuerzo por cubrir las necesidades del sistema sanitario sin tener a disposici\u00f3n inversiones estructurales sustanciales y a largo plazo y, por otro, en el aporte masivo de fondos p\u00fablicos destinados a la investigaci\u00f3n de vacunas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> En un ataque de indiferencia descarada o de espantosa idiotez, el Primer Ministro griego Mitsotakis acudi\u00f3 al Parlamento para anunciar que los medios de transporte no son peligro alguno para infectarse con el virus, citando una investigaci\u00f3n realizada en Francia que informaba que \u201c<em>s\u00f3lo el 1,2% de las infecciones est\u00e1 relacionado con los medios de transporte masivo<\/em>\u201d. Si el Primer Ministro o sus asesores hubieran le\u00eddo algo m\u00e1s que el t\u00edtulo de la investigaci\u00f3n, probablemente se habr\u00edan dado cuenta de que se refer\u00eda a \u201c<em>aeropuertos, barcos y trenes<\/em>\u201d, y no a autobuses p\u00fablicos, tranv\u00edas o el metro. La investigaci\u00f3n se public\u00f3 en el \u201cPoint Epidemiologique Hebdomadaire\u201d el 1 de octubre de 2020, &lt;https:\/\/www.santepubliquefrance.fr\/content\/download\/285453\/2749950&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a> Como se\u00f1alaban Ren\u00e9 Riesel y Jaime Sempr\u00fan en un texto de 2008 sobre la crisis ecol\u00f3gica y su gesti\u00f3n \u201c<em>presenciamos la nacida de \u2018revolucionari@s\u2019 muy peculiares que sostienen que la crisis<\/em> [ecol\u00f3gica] <em>sobre la que ahora se nos inunda con informaci\u00f3n es, en \u00faltima instancia, nada m\u00e1s que un espect\u00e1culo, un enga\u00f1o con el que la dominaci\u00f3n intenta justificar su estado de emergencia, su consolidaci\u00f3n autoritaria<\/em> [&#8230;] <em>el silogismo es el siguiente: dado que la informaci\u00f3n medi\u00e1tica es evidentemente una forma de propaganda de la organizaci\u00f3n social existente y que dicha informaci\u00f3n concede ahora una gran atenci\u00f3n a diversos aspectos aterradores de la \u2018crisis<\/em> [ecol\u00f3gica]\u2019, <em>la crisis no es m\u00e1s que una ficci\u00f3n inventada para difundir las nuevas consignas de sumisi\u00f3n. Otr@s negacionistas, como se recordar\u00e1, aplicaron la misma l\u00f3gica al exterminio de los jud\u00edos europeos: dado que la ideolog\u00eda democr\u00e1tica del capitalismo no era obviamente m\u00e1s que un falso disfraz de la dominaci\u00f3n de clase y que dicha ideolog\u00eda utiliz\u00f3 ampliamente durante los a\u00f1os de la posguerra los horrores nazis en su propaganda, los campos de exterminio y las c\u00e1maras de gas s\u00f3lo pueden ser invenciones y montajes<\/em>\u201d. (Sempr\u00fan, Jaime y Riesel, Ren\u00e9 (2014) <em>Catastrofismo, gesti\u00f3n de cat\u00e1strofes y sumisi\u00f3n sostenible<\/em> [2008], Roofdruk Edities, P. 16).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a> Esta idea err\u00f3nea surge, como muchas otras, de un n\u00facleo de verdad distorsionado. Dado que el sistema inmunitario desempe\u00f1a un papel en la lucha contra los virus y sus efectos, las personas con sistemas inmunitarios debilitados (como las personas mayores) son, por definici\u00f3n, m\u00e1s vulnerables. Pero la vulnerabilidad no es una categor\u00eda que se aplique espec\u00edfica o exclusivamente a las personas mayores. Como dice Dauv\u00e9, \u201c<em>al igual que cualquier otra enfermedad grave, el Covid-19 es probable que mate a personas de<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>bilitadas por la edad, otra enfermedad y\/o un estilo de vida debilitante: la mala alimentaci\u00f3n, la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica (que se calcula que mata a entre 7 y 9 millones de personas en todo el mundo), la contaminaci\u00f3n qu\u00edmica, los h\u00e1bitos sedentarios, el aislamiento, los ancianos sin trabajo y, por tanto, fuera de la sociedad<\/em> [&#8230;] <em>Varios factores no medibles crean conjuntamente un exceso de mortalidad no cuantificable con una dimensi\u00f3n de clase: el desempleo, la vivienda insalubre, la comida basura (la obesidad es m\u00e1s frecuente entre los pobres)<\/em>\u201d. La vulnerabilidad, en otras palabras, forma parte de la condici\u00f3n proletaria contempor\u00e1nea. Adem\u00e1s, las muertes por Covid no son, ni fueron nunca, la \u00fanica consecuencia. El Covid-19 afecta a una gran cantidad de \u00f3rganos y funciones corporales, mientras que las recientes investigaciones sobre el Covid largo (especialmente en los grupos de edad m\u00e1s j\u00f3venes) son cada vez m\u00e1s preocupantes (v\u00e9ase, por ejemplo, la entrevista con Akilo Iwasaki, \u201c\u00bfQu\u00e9 causa el Covid largo?\u201d \u201cThe Naked Scientists\u201d (16 de agosto de 2021) &lt;https:\/\/www.thenakedscientists.com\/articles\/interviews\/whats-causing-long-covid&gt;).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[15]<\/a> M\u00e9dico-cient\u00edfico grecoestadounidense (N. del T.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[16]<\/a> Ioannidis, John P.A. (2020) \u201c\u00bfA fiasco in the making? As the coronavirus pandemic takes hold, we are making decisions without reliable data&#8217;\u201d, en: STATNews.com, 17 de marzo, &lt;https:\/\/www.statnews.com\/2020\/03\/17\/a-fiasco-in-the-making-as-the-coronavirus-pandemic-takes-hold-we-are-making-decisions-without-reliable-data\/&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[17]<\/a> Cuando un brote de gripe porcina en M\u00e9xico en 2009 plante\u00f3 la necesidad de la aplicaci\u00f3n de este protocolo, la administraci\u00f3n del reci\u00e9n elegido Obama, que en ese momento estaba lidiando con la crisis financiera mundial, decidi\u00f3 no hacerlo. El hecho de que este brote no se convirtiera en una pandemia confirm\u00f3 retrospectivamente esta elecci\u00f3n y reforz\u00f3 la noci\u00f3n (en la que se basa Ioannidis) de que ignorar el protocolo representa la opci\u00f3n m\u00e1s sabia. Siguiendo este enfoque, cuando el Sars-Cov-2 fue reconocido oficialmente como una pandemia en los pa\u00edses occidentales, ya era demasiado tarde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[18]<\/a> Ser cr\u00edtico con los datos oficiales puede parecer una actitud razonable, pero no es id\u00e9ntico a tener una actitud cr\u00edtica con el mundo que los produce. A menos que se comprendan claramente las posibles razones por las que los datos pueden ser enga\u00f1osos, se puede (y muchos lo han hecho) terminar f\u00e1cilmente promoviendo m\u00e1s confusi\u00f3n y pensamiento conspirativo. En el caso de l@s negacionistas, por ejemplo, es m\u00e1s que evidente que su uso selectivo de los datos est\u00e1 orientado a restar importancia al n\u00famero de casos o muertes, precisamente porque el objetivo subyacente es hacer tambalear la narrativa de un virus peligroso. Este enfoque ignora la posibilidad de que lo contrario sea cierto, es decir, que las propias autoridades oficiales est\u00e9n publicando cifras que minimizan el n\u00famero real tanto de casos como de muertes, no debido a ninguna conspiraci\u00f3n, sino simplemente a la falta de pruebas y a las dificultades asociadas para registrar las muertes relacionadas con el Covid fuera de los hospitales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[19]<\/a> A pesar del registro sistem\u00e1tico de m\u00faltiples errores, interpretaciones err\u00f3neas o incluso tergiversaciones de datos por parte de Ioannidis, y de los abucheos que recibi\u00f3 de sus colegas, no ha admitido ni un solo error. Escondido detr\u00e1s de un lenguaje acad\u00e9mico formal y a menudo ambiguo, desestima cualquier cr\u00edtica como un malentendido de lo que dice. Por supuesto, esto no le impidi\u00f3 acercarse a la Casa Blanca con un grupo de asesores en abril de 2020 y tratar de convencer a Trump de que no tomara medidas de <em>lockdown<\/em>, consejo que el presidente estadounidense adopt\u00f3 (y con la esperada tragedia que sigui\u00f3), influyendo en otros l\u00edderes como Bolsonaro y Johnson. \u00daltimamente, Ioannidis tambi\u00e9n ha escrito textos en contra de la vacunaci\u00f3n de los j\u00f3venes, argumentando que los que se vacunan no son tan cuidadosos y por eso transmiten m\u00e1s el virus (cf. Ioannidis, John P.A. (2021) \u201cCOVID-19 Vaccination in Children and University Students\u201d, en: \u201cEuropean Journal of Clinical Investigation\u201d, Vol. 51, n\u00famero 11. Curiosamente, el hecho de que los no vacunados transmitan a\u00fan m\u00e1s el virus no parece preocuparle. La ambivalencia de muchos de los hallazgos de Ioannidis y la forma en que ha sido utilizado por varios negacionistas del VIH\/SIDA y del clima ya fue se\u00f1alada en 2007. Cf. \u201cThe cranks pile on John Ioanidis&#8217; work on the reliability of science\u201d, en \u201cRespectful Insolence\u201d, 24 de septiembre de 2007, &lt;https:\/\/respectfulinsolence.com\/2007\/09\/24\/the-cranks-pile-on-john-ioannidis-work-o\/&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[20]<\/a> La Declaraci\u00f3n de Great Barrington (GBD) es esencialmente una petici\u00f3n contra el encierro firmada por \u201cmiles de cient\u00edficos\u201d, que promueve la idea de la \u201cinmunidad de reba\u00f1o\u201d al tiempo que normaliza la noci\u00f3n de que una estrategia centrada en \u201cmedidas para proteger a los vulnerables\u201d es la \u00fanica estrategia aceptable. El coste humano de seguir esta estrategia <em>laissez-faire<\/em> en relaci\u00f3n con las muertes, las hospitalizaciones y las patolog\u00edas de larga duraci\u00f3n no consta, evidentemente, en sus preocupaciones \u201ccient\u00edficas\u201d. Apelando a la \u201cautoridad de los cient\u00edficos\u201d y utilizando el tropo de las relaciones p\u00fablicas de una \u201cminor\u00eda esc\u00e9ptica\u201d y \u201cmagnificada\u201d que exagera desproporcionadamente las opiniones contrarias, la esencia de la petici\u00f3n no reside en la (pseudo) experiencia cient\u00edfica de los firmantes, sino en su \u201cpersecuci\u00f3n\u201d por parte de la corriente principal. En este sentido, la GBD sigue la l\u00ednea de peticiones similares contra la teor\u00eda darwiniana, el negacionismo del VIH\/SIDA, las teor\u00edas conspirativas del 11-S y, por \u00faltimo, el negacionismo del cambio clim\u00e1tico. Para una cr\u00edtica, v\u00e9ase Gorski, David (2020) \u201cThe Great Barrington Declaration: COVID-19 deniers follow the path laid down by creationists, HIV\/AIDS denialists, and clime science deniers\u201d, in: \u201cScience-Based Medicine\u201d, 12. Octubre, &lt;https:\/\/sciencebasedmedicine.org\/great-barrington-declaration\/&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref21\" name=\"_edn21\">[21]<\/a> Disciplinar a l@s proletari@s no es, y nunca fue, un fin en s\u00ed mismo. El disciplinamiento tiene lugar en el contexto de la reproducci\u00f3n de la clase obrera y tiende a perder su significado cuando l@s proletari@s se enferman y mueren en masa. Estupefactos por algunas lecturas mal digeridas de Foucault, no poc@s radicales han llegado a entender el disciplinamiento como algo independiente de la creaci\u00f3n de valor, vi\u00e9ndolo como una meta sin m\u00e1s objetivo o finalidad particular que ella misma. En otras palabras: un proletariado enfermo haciendo cola ante los centros de trabajo cerrados no es un modelo de acumulaci\u00f3n capitalista, por muy \u201cdisciplinado\u201d que sea. Adem\u00e1s, una perspectiva que entiende las medidas tan dr\u00e1sticas como el cierre de la econom\u00eda mundial como herramienta para \u201cdisciplinar\u201d a l@s proletari@s se ver\u00eda obligado a demostrar, de forma concreta, la existencia previa de una clase obrera indisciplinada en todo el mundo. Se puede hacer un argumento similar sobre el tropo constantemente evocado de infundir deliberadamente la sociedad con \u201cp\u00e1nico y miedo obsesivo\u201d para instalar un \u201cgobierno a trav\u00e9s del miedo\u201d. (Amiech, Matthieu (2021) Ceci n&#8217;est pas une crise sanitaire: Pourquoi s&#8217;opposer \u00e0 l&#8217;installation du pass sanitaire et \u00e0 l&#8217;obligation vaccinale, \u00e9ditions La Lenteur) No vemos c\u00f3mo exactamente las relaciones capitalistas se benefician de un miedo generalizado de estar en la misma habitaci\u00f3n con otras personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref22\" name=\"_edn22\">[22]<\/a> Chuang (2020) \u201cContagio social: La guerra de clases microbiol\u00f3gica en China\u201d, en: \u201cChuang\u201d, &lt;https:\/\/chuangcn.org\/2020\/02\/social-contagion\/&gt;. Vale la pena mencionar aqu\u00ed la obsesi\u00f3n de rastrear el origen del virus Sars-CoV-2 hasta alg\u00fan laboratorio secreto. Las mutaciones de los virus son parte de su desarrollo natural como virus. Que estos se desenvuelvan en un periodo hist\u00f3ricamente imprevisto, que determinar\u00e1 su gesti\u00f3n (o no gesti\u00f3n), no significa que se creen deliberadamente (y se liberen por error o por voluntad propia) en laboratorios secretos. Como ha demostrado un abordaje serio sobre el tema (por ejemplo, el trabajo de Mike Davis, Chuang, Andreas Malm y Rob Wallace), el proceso de los pat\u00f3genos que cruzan la demarcaci\u00f3n entre animales y humanos (conocido como derrame zoon\u00f3tico) a causa de la deforestaci\u00f3n, es decir, la minimizaci\u00f3n de la diferencia espacial entre los entornos tropicales y las poblaciones humanas, no es ni mucho menos nuevo y corresponde directamente con el desarrollo de la producci\u00f3n, la circulaci\u00f3n y el sometimiento capitalistas. Desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, la literatura cient\u00edfica advierte sistem\u00e1ticamente que \u201c<em>las enfermedades infecciosas est\u00e1n surgiendo a nivel mundial a un ritmo sin precedentes<\/em>\u201d, de las cuales las zoonosis ocupan dos tercios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref23\" name=\"_edn23\">[23]<\/a> \u201c<em>Una parte de la izquierda (incluidos los medios \u2018anticapitalistas\u2019) se ha convertido en su mayor parte en partidarios activos de los tecn\u00f3cratas en el poder<\/em>\u201d (Amiech, Matthieu (2021) Ceci n&#8217;est pas une crise sanitaire: Pourquoi s&#8217;opposer \u00e0 l&#8217;installation du pass sanitaire et \u00e0 l&#8217;obligation vaccinale, \u00e9ditions La Lenteur, P. 16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref24\" name=\"_edn24\">[24]<\/a> Conviene recordar que, en el contexto actual, el contenido propio de esta \u201celecci\u00f3n\u201d es el derecho a no tomar las medidas necesarias para limitar el contagio o a decidir personalmente cu\u00e1les seguir. Nunca se cuestiona la metodolog\u00eda con la que se toman esas decisiones personales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref25\" name=\"_edn25\">[25]<\/a> La caracterizaci\u00f3n del \u201cmovimiento negacionista\u201d como un movimiento razonable y progresivo al que se adhieren parasitariamente la extrema derecha y los ide\u00f3logos religiosos demuestra esta confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref26\" name=\"_edn26\">[26]<\/a> En Grecia, como en el resto de la UE, el personal sanitario ya estaba obligado a vacunarse (o demostrar que tiene inmunidad) contra enfermedades contagiosas como el sarampi\u00f3n, las paperas, la rubeola, la hepatitis A y B, la varicela (para quienes est\u00e1n en contacto con pacientes de alto riesgo), ciertos tipos de infecciones meningoc\u00f3cicas conjugadas (para los microbi\u00f3logos) o el t\u00e9tanos, la difteritis y la tos ferina. Este requisito obligatorio forma parte, desde hace tiempo, de las medidas y gu\u00edas orientacionales de la UE en entorno a la protecci\u00f3n de l@s trabajador@s y l@s pacientes en vista de la exposici\u00f3n a elementos biol\u00f3gicos. Que sepamos, ninguna de estas disposiciones y obligaciones nunca ha sido calificada como \u201capartheid higi\u00e9nico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref27\" name=\"_edn27\">[27]<\/a> Dauv\u00e9, Gilles (2018) \u201cPor un mundo sin orden moral\u201d [1983],\u00a0 <a href=\"https:\/\/lazoediciones.blogspot.com\/2019\/05\/por-un-mundo-sin-orden-moral.html\">https:\/\/lazoediciones.blogspot.com\/2019\/05\/por-un-mundo-sin-orden-moral.html<\/a> La cita ha sido adaptada por el traductor y difiere levemente de la traducci\u00f3n al castellano de \u201cLazo Ediciones\u201d. (N. d. T.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref28\" name=\"_edn28\">[28]<\/a> Ser\u00eda un error no reconocer que el apoyo casi fan\u00e1tico de todas las medidas estatales y sus extensiones medicinales tambi\u00e9n provienen de una posici\u00f3n similar de miedo. Pero nunca se trat\u00f3 de criticar el \u201cmiedo\u201d. Como dice concisamente Th\u00e9orie Communiste, \u201c<em>hay que tener una cierta relaci\u00f3n con la realidad para afirmar que el miedo es un impedimento, como si fuera una elecci\u00f3n<\/em>\u201d. Th\u00e9orie Communiste (2021) \u201cEl conspiracionismo en general y la pandemia en particular\u201d, en \u201cCured Quail\u201d, &lt; https:\/\/curedquailjournal.wordpress.com\/2021\/02\/14\/conspiricism-in-general-and-the-pandemic-in-particular\/&amp;gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref29\" name=\"_edn29\">[29]<\/a> Tam\u00e1s, G.M. (2001) \u201cWhat is Post-fascism?\u201d in: \u201cOpen Democracy\u201d, (13 Sep.), &lt;https:\/\/www.opendemocracy.net\/en\/article_306jsp\/&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref30\" name=\"_edn30\">[30]<\/a> El gobierno de Nueva Democracia ha colocado a tres conocidos pol\u00edticos de extrema derecha en puestos ministeriales, mientras que muchos de sus diputados regurgitan sistem\u00e1ticamente los argumentos de la extrema derecha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref31\" name=\"_edn31\">[31]<\/a> \u201cThey are hiding something from us\u201d, in: \u201cTyflopontikas\u201d, Julio 2021, en griego &lt;https:\/\/yfanet.espivblogs.net\/&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref32\" name=\"_edn32\">[32]<\/a> Un ejemplo t\u00edpico es el constante lloriqueo por ser silenciad@s, avergonzad@s, excluid@s, etc. El hecho de que exactamente estos puntos de vista sobre la pandemia haya determinado la gesti\u00f3n pol\u00edtica (al menos hasta la segunda oleada) en EE.UU., Gran Breta\u00f1a, Brasil y otros lugares, o que el acceso abierto a las redes sociales (que aparentemente prefieren) no s\u00f3lo haya dado una plataforma a esos puntos de vista \u201calternativos\u201d, sino que los haya inflado hasta un grado impensable, obviamente demuestra que es delirante hablar de \u201cvictimizaci\u00f3n\u201d. Aunque hay, por supuesto, medios de comunicaci\u00f3n cuyo objetivo es simplemente difundir la propaganda del gobierno, la queja de la exclusi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n oficiales es, a decir verdad, un enfoque muy extra\u00f1o para la gente dentro del movimiento antagonista. La prensa y los medios de comunicaci\u00f3n, como instituciones, no son ni \u00f3rganos de informaci\u00f3n p\u00fablica, ni mecanismos puramente de propaganda seca. Por encima de todo, su papel como instituciones es producir consenso. En las condiciones contempor\u00e1neas de la democracia espectacular consolidada, donde abundan las ideolog\u00edas del \u201cdebate p\u00fablico\u201d y el libre intercambio de ideas, la promoci\u00f3n de opiniones \u201copuestas\u201d no es un mero <em>clickbait<\/em>, sino parte de la producci\u00f3n de consenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref33\" name=\"_edn33\">[33]<\/a> Amiech, Matthieu (2021) <em>Ceci n\u2019est pas une crise sanitaire: Pourquoi s\u2019opposer \u00e0 l\u2019installation du pass sanitaire et \u00e0 l\u2019obligation vaccinale<\/em>, \u00e9ditions La Lenteur, P. 23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref34\" name=\"_edn34\">[34]<\/a> Wu Ming (2021) \u201cConspiracy and Social Struggle\u201d, in: \u201cIll Will\u201d, 18 November, &lt;https:\/\/illwill.com\/conspiracy-and-social-struggle&gt;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref35\" name=\"_edn35\">[35]<\/a> Es completamente absurdo ver publicaciones de usuarios verificados en Facebook lament\u00e1ndose de que el Sars-Cov-2 es usado como excusa para recolectar datos personales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref36\" name=\"_edn36\">[36]<\/a> Debemos recordar que la comparaci\u00f3n repetitiva e inflacionaria con las atrocidades del pasado facilita exactamente lo que se supone que debe combatir: relativiza la realidad hist\u00f3rica y contribuye a la normalizaci\u00f3n de todas las atrocidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref37\" name=\"_edn37\">[37]<\/a> Leyendo a Amiech, por ejemplo, aprendemos que no se puede confiar en absoluto en la \u201cciencia\u201d porque \u00e9sta ha cometido terribles errores en el pasado. El hecho de que esos errores se hayan descubierto a veces tras un proceso cient\u00edfico no preocupa, obviamente, a esas grandiosas declaraciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref38\" name=\"_edn38\">[38]<\/a> Amiech, Matthieu (2021) <em>Ceci n\u2019est pas une crise sanitaire: Pourquoi s\u2019opposer \u00e0 l\u2019installation du pass sanitaire et \u00e0 l\u2019obligation vaccinale<\/em>, \u00e9ditions La Lenteur, P. 16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref39\" name=\"_edn39\">[39]<\/a> La actual \u201ccr\u00edtica de la raz\u00f3n cient\u00edfica\u201d que promueven algun@s negacionistas es evidentemente contradictoria, nos sigue sorprendiendo que no haya sido totalmente desacreditada. Es err\u00f3neo afirmar que la ciencia m\u00e9dica (que es, entre otras cosas, conocimiento acumulado) es \u00fanica y exclusivamente determinada por la relaci\u00f3n capitalista. Sobre la base de tal l\u00f3gica, deber\u00edamos rechazar todo el desarrollo cient\u00edfico que haya tenido lugar durante el per\u00edodo de dominio del modo de producci\u00f3n capitalista. Por lo tanto, junto con las vacunas, deber\u00edamos empezar a rebelarnos contra toda medicina o tratamiento que exista contra cualquier enfermedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref40\" name=\"_edn40\">[40]<\/a> Antes de la aparici\u00f3n del Sars-CoV-2, los fondos destinados a la investigaci\u00f3n y el desarrollo de medicamentos se dirig\u00edan sobre todo a las \u00e1reas en las que se calculaban mayores beneficios, como la mejora de productos como los antidepresivos y el Viagra. En cambio, la investigaci\u00f3n sobre el ARNm qued\u00f3 marginada y sin financiaci\u00f3n, a pesar de que parece tener un potencial prometedor contra enfermedades y virus como el c\u00e1ncer o el sida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref41\" name=\"_edn41\">[41]<\/a> El p\u00e9simo argumento de que la gesti\u00f3n de la pandemia se elabor\u00f3 con el prop\u00f3sito de aumentar las ganancias de las \u201cBig Pharma\u201d a pesar de la eficacia de las vacunas no reconoce que algunas multinacionales (igualmente Big Pharma) fracasaron en la producci\u00f3n de vacunas eficaces y, por tanto, perdieron inversiones masivas despu\u00e9s de sus estudios cl\u00ednicos. Por las 10 eficaces que circulan, ha habido al menos 7 u 8 que han fracasado. Pero cuando se personifica el capital tales contradicciones no se perciben en absoluto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref42\" name=\"_edn42\">[42]<\/a> Es ilusorio y falso argumentar que las vacunas contempor\u00e1neas son experimentales, la realidad es que nunca ha habido una vacuna m\u00e1s examinadas en la historia de la humanidad. Con 7.500 millones de dosis ya administradas, y un inter\u00e9s por prestar mucha atenci\u00f3n a los efectos adversos, estas vacunas est\u00e1n m\u00e1s probadas y son m\u00e1s seguras que la mayor\u00eda de los medicamentos que la gente consume a diario. Adem\u00e1s, la noci\u00f3n de que las vacunas siguen siendo experimentales porque est\u00e1n circulando tras un procedimiento de Autorizaci\u00f3n de Uso de Emergencia (EUA) (lo que implica que se han sido aplicados los protocolos normales) no ser\u00eda tan problem\u00e1tica si los mismos cr\u00edticos estuvieran dispuestos a aceptar su eventual autorizaci\u00f3n bajo los protocolos normales o, mejor a\u00fan, si los que promueven esas opiniones no propusieran al mismo tiempo medicamentos alternativos contra el Covid (como el remdesivir, la hidroxiclorina y el bamlanivimab monoclonal) que tambi\u00e9n est\u00e1n circulando mediante una EUA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref43\" name=\"_edn43\">[43]<\/a> Con el pretexto evidente de ocuparse de l@s no vacunad@s, el Estado griego ha externalizado partes importantes del sistema sanitario (como los servicios de limpieza) a empresas privadas. El presupuesto de 2022 votado por el gobierno en noviembre de 2021 prev\u00e9 una reducci\u00f3n del gasto sanitario de 820 millones, de los cuales 200 millones son una reducci\u00f3n de la subvenci\u00f3n regular a los hospitales y 600 millones son una reducci\u00f3n del gasto para hacer frente a la pandemia. Estas decisiones se orientan en la predicci\u00f3n ya refutada, de que la pandemia se acabar\u00eda para ese entonces (https:\/\/www.news247.gr\/oikonomia\/proypologismos-oi-dapanes-ygeias-vazoyn-fotia-stin-kontra-kyvernisis-antipoliteysis.9431519.html, en griego). Hay que tener en cuenta que el gobierno est\u00e1 reservando la cantidad anteriormente mencionada de 600 millones de euros como fondo de contingencia para la contrataci\u00f3n de personal temporal o la requisici\u00f3n temporal de cl\u00ednicas privadas. Est\u00e1 claro que quieren evitar a toda costa el fortalecimiento a largo plazo del sistema sanitario p\u00fablico, ya que entra en contradicci\u00f3n con su estrategia de privatizaci\u00f3n parcial del mismo. Por ende intentan responder a la pandemia exclusivamente con medidas a corto plazo. Las declaraciones del Ministro de Estado, Akis Skertzos, de que \u201c<em>el gobierno no desea crear un sistema sanitario de lujo que ser\u00e1 superfluo cuando la pandemia haya terminado<\/em>\u201d, expresan esta orientaci\u00f3n de una manera muy clara (https:\/\/www.naftemporiki.gr\/story\/1796568\/a-skertsos-den-uparxei-logos-na-dimiourgisoume-ena-poluteles-sustima-ugeias, en griego).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref44\" name=\"_edn44\">[44]<\/a> \u201c<em>En \u00faltima instancia, la ideolog\u00eda del hooliganismo<\/em> [teppismo] <em>y del crimen, si supera realmente los elementos estil\u00edsticos obsoletos de la militancia pol\u00edtica, lleva a una recuperaci\u00f3n de la subjetividad revolucionaria, convenci\u00e9ndola de que el comportamiento \u2018criminal\u2019 y gen\u00e9ricamente ilegal se expresa en el plano de las opciones individuales, y descarga instant\u00e1neamente una tensi\u00f3n positiva. En cuanto uno se conforma con ser el transgresor habitual de toda norma, el \u2018delincuente\u2019 convierte su propio proyecto de ser en una simple y caricaturesca desobediencia a lo normativo como tal, que se convierte as\u00ed, sencillamente, en la norma en negativo: tener en lugar de ser. La compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n es el rasgo miserablemente man\u00edaco que degrada a la rutina, a la repetici\u00f3n nost\u00e1lgica, la verdadera creatividad insurreccional del golpe<\/em>\u201d. (Cesarano, Giorgio (2020) Extractos de Apocalipsis y Revoluci\u00f3n [1973], en: \u201cEndNotes\u201d 5: \u201cLas Pasiones y los Intereses\u201d, P. 300,).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ednref45\" name=\"_edn45\">[45]<\/a> \u201cMedicine and Repression\u201d, \u201cNational Young Doctors\u2019 Center\u201d, 13 rue Pascal, Paris V, 1968, in: Vien\u00e9t, Ren\u00e9 (1992) <em>Enrag\u00e9s and Situationists in the Occupation Movement<\/em>, France, May \u201968, Autonomedia, P. 146.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA NEGACI\u00d3N DE LA REALIDAD Y LA REALIDAD DE LA NEGACI\u00d3N Texto completo en formato pdf Antithesi\/cognord \u00a0 Este texto fue escrito y publicado en griego en septiembre de 2021 con la intenci\u00f3n de intervenir pol\u00e9micamente en el debate sobre las interrogantes que han surgido en torno al virus Sars-CoV-2, las medidas para enfrentar la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":957,"parent":319,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-955","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","czr-hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - 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